Las cámaras empresarias CAPeCA, CEPA y CAPIP emitieron un fuerte llamado de atención por el prolongado estancamiento en las negociaciones paritarias con los gremios marítimos, que mantiene a la flota congeladora de langostino –113 barcos– sin salió desde el 17 de marzo.

Redacción GlobalPorts//

La medida no solo frena la producción: impacta directamente a más de 3.200 trabajadores y vulnera a las economías locales en Mar del Plata, Puerto Deseado y Puerto Madryn.

El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) respondió anunciando un paro total e indefinido desde el 7 de junio, tras el fracaso de la audiencia en Buenos Aires luego del vencimiento de una conciliación obligatoria. César Zapata, dirigente del SOMU en Puerto Madryn, advirtió: “Siguen insistiendo, quieren separar los tangoneros… A partir de las 00 del sábado arranca el paro de toda la flota nacional”.

El gremio denuncia una propuesta patronal que excluye a los barcos tangoneros de mejoras salariales, mientras se recrudece la acción sindical con movilizaciones frente al puerto.

Desde el sector empresario se insiste en una adaptación del convenio: la cláusula de producción, anclada en precios históricos de u$s 12/kg, no sería viable hoy con el langostino cotizando a u$s 5,50/kg. Según las cámaras, los salarios representan el 60 % del costo operativo, cifra imposible de sustentar sin reajustes.

En contrapartida, los gremios alertan que no aceptarán reducciones encubiertas y denuncian que la propuesta es “maniobra extorsiva”.  El escenario ha alcanzado una tensión política evidente: el SOMU reclamó una audiencia con el gobernador de Chubut, situación que ya derivó en una movilización por las calles portuarias.

Agustín de la Fuente, presidente de CAPIP, apeló a reinstalar una mesa institucional tripartita con gremios y Estado. “No puede resolverse con gestos aislados ni declaraciones cruzadas… se necesitan medidas concretas”. También aclaró que denunciaron parcialmente el convenio ante el Ministerio de Trabajo, con la finalidad de reabrir el debate y no de confrontar.

Impacto económico y social

Exportaciones congeladas: se estima una pérdida de más de u$s 200 millones en tres meses, y una merma de u$s 15 millones en derechos de exportación.

Brotes de inactividad laboral: la paralización repercute sobre la cadena de suministro y logística en ciudades pesqueras, generando efectos económicos y sociales severos para miles de familias

El conflicto del langostino se encuentra en punto crítico. El empresariado insiste en que mantener el convenio de 2005 hará irremediable la quiebra del sector, y exige soluciones inmediatas. Las voces gremiales, por su parte, defienden la integridad del salario por producción y rechazan cualquier modificación unilateral.

Focos de atención:

  1. La próxima audiencia en el Ministerio de Trabajo será clave para definir si se avanza en reformulación del convenio.
  2. La intervención del Estado, ya sea nacional o provincial, podría funcionar como catalizador institucional.
  3. La continuidad de medidas gremiales y empresariales plantea la necesidad de una salida urgente que evite el quebranto del modelo productivo.
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