El traslado de materiales clave para una de las obras energéticas más importantes del país reaviva tensiones entre provincias patagónicas.

Redacción GlobalPorts

El desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, una obra estratégica para aumentar la capacidad de transporte de petróleo desde la formación no convencional hacia el Atlántico, volvió a poner en primer plano el debate sobre la distribución de beneficios logísticos entre las provincias involucradas. 

En las últimas semanas, se generó una controversia entre Río Negro y la ciudad de Puerto Madryn (Chubut) por el ingreso de cargamentos de acero destinados a la construcción del ducto.

La discusión se desató tras el arribo de un primer embarque a Puerto Madryn, lo que fue cuestionado por gremios y autoridades rionegrinas que reclamaban que esa operación debía realizarse a través del puerto de San Antonio Este. 

En este contexto, el Sindicato de Obreros Portuarios de San Antonio Oeste (SOPSAO) manifestó su preocupación por lo que consideraron un desvío inicial de materiales hacia Chubut, y pidió que se respeten los compromisos asumidos con los trabajadores de la región. Las protestas sindicales estuvieron centradas exclusivamente en la defensa de la actividad portuaria local vinculada al ingreso del acero.

Finalmente, el gobierno de Río Negro logró que los próximos ingresos de acero, estimados en unas 7.800 toneladas, se concreten en su territorio a partir del 6 de septiembre. Desde la provincia sostienen que esto permitirá priorizar la contratación de mano de obra local y reforzar el rol estratégico del puerto ríonegrino.

Vaca Muerta: un motor energético para la Patagonia y el país

La formación Vaca Muerta se encuentra ubicada en la cuenca neuquina, principalmente en la provincia de Neuquén, aunque también se extiende parcialmente sobre Río Negro, Mendoza y La Pampa. Es considerada una de las reservas de hidrocarburos no convencionales más importantes del mundo.

El desarrollo de Vaca Muerta ha tenido un impacto importante en la economía de las provincias involucradas, generando inversiones millonarias, empleo directo e indirecto y oportunidades para distintos sectores productivos, logísticos e industriales. En el caso de Río Negro, contar con infraestructura portuaria que facilite la entrada y salida de insumos para las obras asociadas a Vaca Muerta representa una oportunidad para consolidarse como un nodo logístico clave del entramado energético nacional.

El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur busca transportar petróleo desde Neuquén hasta Punta Colorada, en Río Negro, con una capacidad proyectada de hasta 180.000 barriles por día.  Mientras avanza la ejecución del proyecto, el debate sobre la logística asociada y los beneficios regionales continúa siendo motivo de atención y diálogo entre provincias, sindicatos y actores del sector energético.

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