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El sistema logístico argentino concretó en los últimos días un hito para el comercio exterior: el primer embarque comercial de trigo argentino con destino a China ya se encuentra en navegación, en una operación que integra la hidrovía Paraná–Paraguay con el puerto marítimo de Quequén y pone en foco la capacidad operativa del entramado portuario nacional.
El buque granelero Shandong Fu Yi, de tipo Panamax, inició su recorrido cargando trigo en la terminal de COFCO International en Timbúes, sobre el río Paraná. Desde allí, la nave descendió por la hidrovía con carga parcial, para dirigirse al puerto de Quequén, donde se completarán las bodegas antes de emprender el cruce transoceánico hacia Asia.
La operación totaliza alrededor de 65.000 toneladas de trigo y marca la apertura efectiva del mercado chino para el cereal argentino, luego de un proceso de habilitación sanitaria y comercial que llevó varios años. Se trata, además, de la primera vez que Argentina envía trigo a granel a China bajo un esquema logístico integrado entre terminal fluvial y puerto de aguas profundas.
Una logística ajustada a las condiciones del río
El esquema de carga escalonada responde a las limitaciones de calado del tramo fluvial, una práctica habitual en las exportaciones de granos desde el Gran Rosario cuando se trata de buques de gran porte. En este caso, el completamiento en Quequén permite optimizar la capacidad del Panamax y asegurar la eficiencia económica del viaje.
Desde el punto de vista operativo, la maniobra pone en valor tanto la infraestructura portuaria del complejo agroexportador del Paraná como el rol estratégico de Quequén como puerto complementario para el completamiento de cargas destinadas a mercados de ultramar.

COFCO y el vínculo comercial con China
La exportación es liderada por COFCO International, compañía de origen chino con fuerte presencia en la cadena agroindustrial argentina. La firma opera una de las terminales más modernas del Gran Rosario y cumple un rol central en el abastecimiento de granos al mercado chino.
El inicio de la carga en Timbúes contó con la participación de autoridades diplomáticas y provinciales, en un gesto que subrayó la dimensión institucional del embarque y su relevancia dentro de la relación bilateral entre Argentina y China.
Más allá del volumen puntual, el embarque inaugura un nuevo flujo comercial para el trigo argentino, históricamente orientado a otros destinos. Para el sistema portuario, la operación funciona como un caso testigo sobre la articulación entre hidrovía, puertos marítimos y grandes buques oceánicos, en un contexto donde la eficiencia logística y la previsibilidad de las condiciones de navegación resultan claves.
El Shandong Fu Yi completará su carga en Quequén y, una vez finalizadas las tareas operativas, zarpará rumbo a China, dando inicio a un corredor comercial que podría consolidarse en futuras campañas si se sostienen las condiciones productivas, sanitarias y logísticas.






