Argentina registró en abril su mayor nivel exportador de la historia —US$8.914 millones en un solo mes— y proyecta cerrar 2026 cerca de los US$100.000 millones en ventas externas. Aun con ese salto, el país difícilmente escale posiciones en el ranking regional de exportadores. La capacidad de sus puertos e infraestructura logística se vuelve tan decisiva como los números macroeconómicos.
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Un ranking que no cede fácil
Según el análisis de Elisabet Bacigalupo, responsable del equipo macroeconómico de Abeceb, en 2025 Argentina exportó US$87.100 millones y ocupó el quinto lugar en América Latina, detrás de México, Brasil, Chile y Perú.
La proyección para 2026 habla de una mejora acotada: el país podría trepar al cuarto puesto si supera a Perú en valor absoluto. Pero ese escenario tampoco está garantizado. Perú también revisará sus estimaciones al alza, por lo que Argentina seguirá probablemente oscilando entre el cuarto y quinto lugar del ranking regional.
La fotografía se complica cuando se analiza el comercio exterior por habitante. En esa métrica, Argentina cae al séptimo lugar, detrás de Chile, México, Uruguay, Perú, Paraguay y Ecuador. Las perspectivas para 2026 no anticipan cambios en esa posición relativa, según la misma fuente.
Agro y energía: dos motores que presionan los puertos
Detrás del récord de abril convergen dos sectores cuyo crecimiento tiene en los puertos su principal restricción operativa. Según el Indec, los productos primarios crecieron un 25% interanual y las manufacturas de origen agropecuario un 14%, ambos rubros impulsados por volumen. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta una cosecha de 50 millones de toneladas de soja y 68 millones de maíz —cifras ya revisadas al alza. El total exportador agrícola podría alcanzar US$36.100 millones en el año, el cuarto mejor resultado en décadas.
El dato más relevante para la logística portuaria es otro: el movimiento más intenso en el Complejo Gran Rosario se registró recién en mayo, con jornadas de más de 14.000 vehículos ingresando al polo. Ese complejo concentra el 80% de la exportación cerealera argentina. Entre enero y abril, el país ya embarcó 40 millones de toneladas de productos agroindustriales, superando en un 11% el récord histórico anterior, de acuerdo con datos de la BCR. La pregunta que recorre al sector es directa: ¿pueden las terminales absorber ese volumen sin deteriorar los tiempos operativos?
Vaca Muerta reescribe la balanza energética
El otro motor del boom exportador es la energía. Según el Ministerio de Economía, en abril de 2026 el superávit energético alcanzó los US$1.402 millones, el valor mensual más alto de la historia. Ese resultado fue producto de un salto del 85,9% en las exportaciones y una caída del 45,4% en las importaciones. La Subsecretaría de Hidrocarburos de Neuquén informó que la provincia registró 628.924 barriles diarios de producción petrolera, equivalente al 67% del crudo argentino y al 58% del gas nacional.
Ese crecimiento exige infraestructura a la altura. El desarrollo de nuevos oleoductos, las ampliaciones de capacidad de transporte y los proyectos de GNL son condiciones necesarias para sostener el incremento productivo, según la BCR. Mike Wirth, CEO de Chevron, lo resumió en CERAWeek: el reto de Argentina ya no es geológico sino institucional y de infraestructura. Los recursos existen. La incógnita es si la logística y el marco de inversiones acompañarán a tiempo.
El impacto real: reservas y tipo de cambio
Más allá del ranking regional, el verdadero valor del salto exportador se mide en su efecto sobre el mercado cambiario y el nivel de reservas. Según Bacigalupo, el superávit comercial proyectado para 2026 —en torno a los US$20.000 millones— construye un escenario externo más sólido. Un mayor ingreso de divisas permite acumular reservas, despejar dudas cambiarias y aliviar las expectativas devaluatorias.
A ese flujo se suman la minería de oro y litio y el sector de economía del conocimiento. Este último ya representa el 10% de la canasta exportadora, con US$10.000 millones anuales, de acuerdo con proyecciones privadas.
La distancia entre el récord y el lugar en el ranking
El salto a los US$100.000 millones en exportaciones sería un hito histórico para Argentina. Pero escalar posiciones en el ranking latinoamericano de exportadores exige algo más que un año favorable.
Requiere diversificación productiva, infraestructura portuaria y logística adecuada, y un marco institucional que sostenga la inversión a largo plazo.
México y Brasil cuentan con estructuras comerciales mucho más amplias. Chile y Perú mantienen dinamismo apoyado en minería y commodities. Argentina tiene los recursos. El desafío es convertirlos en posición sostenida en el tiempo.
Fuentes: Abeceb/ Indec/ BCR/ CERAWeek






