El Consorcio Portuario Regional lanzó un esquema de incentivos para fortalecer las exportaciones desde el Puerto de Mar del Plata. La medida apunta a que empresas pesqueras y de carga completen sus operaciones de comercio exterior desde la terminal local.
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El Consorcio Portuario Regional lanzó un esquema de incentivos para fortalecer las exportaciones desde el Puerto de Mar del Plata. La medida apunta a que empresas pesqueras y de carga completen sus operaciones de comercio exterior desde la terminal local.
El programa incluye una bonificación del 100% en el canon de cargas de exportación. También contempla prioridad de ingreso, prioridad de amarre y uso preferencial de muelle para las empresas que elijan operar íntegramente desde el puerto marplatense.
La decisión busca responder a un desafío central para la logística regional. Mar del Plata concentra una parte relevante de la actividad pesquera argentina. Sin embargo, una porción de esa producción se descarga o se gestiona en la ciudad, pero luego sale al exterior por otras terminales.
Con este esquema, el Consorcio intenta cerrar el circuito operativo dentro del propio puerto. El objetivo es que la carga pueda descargarse, consolidarse, despacharse y embarcarse desde Mar del Plata. De ese modo, se busca captar más valor logístico en origen.
Un incentivo para integrar descarga y exportación
El beneficio más directo es la bonificación total del canon aplicado a las cargas de exportación. En la práctica, esto reduce el costo portuario para las empresas que embarquen desde la terminal local.
El cuadro tarifario 2026 del Consorcio contempla el “Canon a las cargas – Exportación” dentro del apartado de carga general. Allí se establecen valores para contenedores, carga general en bulto, líquidos y gases a granel. La nueva medida actúa sobre ese concepto tarifario.
Además, el esquema incorpora una herramienta de integración operativa. Esta apunta a empresas o grupos económicos con buques que tengan a Mar del Plata como puerto de operaciones. El beneficio se aplica cuando esas compañías no solo descargan en la terminal, sino que también exportan desde allí.
Según el nivel de integración alcanzado, las empresas podrán acceder a bonificaciones adicionales sobre el concepto de uso de puerto. El incentivo puede extenderse durante uno, dos o tres meses, de acuerdo con el volumen descargado que luego se exporte desde la misma terminal.
Prioridad operativa para quienes elijan Mar del Plata
El programa no se limita a una reducción de costos. También incorpora beneficios operativos. Las empresas que completen sus operaciones en Mar del Plata tendrán prioridad de ingreso, prioridad de amarre y uso preferencial de muelle. Estos factores son relevantes en un puerto con alta actividad pesquera y demanda permanente de espacios operativos.
La disponibilidad de muelle es uno de los puntos sensibles para cualquier terminal regional. Por eso, la prioridad de amarre puede convertirse en un incentivo tan importante como la bonificación tarifaria.
En el caso de la pesca, los tiempos de descarga, consolidación y embarque inciden de manera directa en la competitividad. También impactan sobre la planificación de buques, plantas procesadoras, operadores logísticos y servicios portuarios.
Una estrategia para evitar la fuga de cargas
La medida apunta a revertir una dinámica conocida por el sector. Parte de la carga que se origina o se descarga en Mar del Plata termina exportándose desde terminales del Área Metropolitana de Buenos Aires. Ese traslado implica costos terrestres adicionales. También resta movimiento a la terminal local y limita la posibilidad de sostener servicios marítimos regulares.
En ese sentido, el incentivo busca alinear intereses entre armadores, plantas pesqueras, exportadores, operadores logísticos y navieras. Para que una línea marítima mantenga escala, necesita volumen. Para que el exportador elija el puerto local, necesita previsibilidad, costos competitivos y servicios adecuados.
El desafío es romper ese círculo. Mar del Plata necesita más carga para sostener conectividad. Al mismo tiempo, las empresas necesitan conectividad para elegir Mar del Plata como vía directa de exportación.
El antecedente de la conectividad marítima
La decisión del Consorcio se entiende mejor si se observa el contexto reciente. La salida de servicios marítimos internacionales volvió a instalar la preocupación por la disponibilidad de escalas regulares.
La discontinuidad de operaciones de una línea naviera implica menos alternativas para los exportadores. También puede traducirse en mayores costos, menor frecuencia y más dependencia de otros puertos.
Por eso, el incentivo tiene una lectura estratégica. No se trata solo de resignar una tarifa. Se trata de generar condiciones para que la carga permanezca en el puerto y fortalezca su perfil exportador.
Para una terminal regional, la competencia no pasa únicamente por la infraestructura. También depende de la capacidad de articular volumen, servicios y decisiones empresarias.
Impacto sobre la cadena logística local
Si el programa logra captar más operaciones, el impacto puede extenderse a distintos actores del ecosistema portuario. La mayor actividad exportadora puede beneficiar a transportistas, depósitos fiscales, operadores de contenedores, agencias marítimas, despachantes, estibadores, remolcadores y servicios auxiliares.
También puede mejorar el uso de la infraestructura existente. Cada operación que se completa en el puerto genera actividad directa e indirecta. Además, refuerza la posición de Mar del Plata como nodo logístico del sudeste bonaerense.
El sector pesquero aparece como el primer destinatario natural de la medida. Sin embargo, el programa también puede abrir oportunidades para otras cargas regionales. La clave estará en consolidar volúmenes y garantizar continuidad operativa.
Una apuesta por mayor autonomía logística
El Puerto de Mar del Plata busca transformar su peso productivo en mayor protagonismo exportador. La pesca le otorga una base de actividad significativa. Pero esa fortaleza no siempre se traduce en embarques directos desde la terminal local.
El nuevo esquema intenta corregir esa brecha. La bonificación del canon, la prioridad de muelle y los incentivos por integración operativa forman parte de una misma estrategia: que la carga que se genera en la región también salga por la región.
El resultado dependerá de la respuesta de las empresas. También de la capacidad del puerto para sostener condiciones operativas estables, atraer servicios marítimos y ofrecer previsibilidad.
En un escenario de alta competencia entre terminales, el puerto de Mar del Plata busca enviar una señal concreta al mercado. Quiere que exportar desde el puerto local sea una opción más eficiente, más directa y más conveniente para la cadena productiva regional.








