Una licitación unilateral que no pudo prosperar dejó en evidencia una realidad postergada. Los ríos compartidos no se concesionan de manera individual. Brasil, Paraguay y Bolivia construyen hoy un modelo de gobernanza trinacional para la Hidrovía del Paraguay. El corredor moviliza cerca de 10 millones de toneladas anuales entre el corazón del continente y los puertos de la Cuenca del Plata.
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De la licitación unilateral a la mesa trinacional
El proceso tiene un origen concreto. El gobierno brasileño impulsó una licitación unilateral para dragar y modernizar el río Paraguay. El tramo en cuestión iba de Ladário-Río Apa, en Brasil, hasta Bahía Negra, en Paraguay.
La iniciativa encendió las alarmas del sector naviero paraguayo. Los armadores reclamaron una comisión multilateral para discutir cualquier proyecto de modernización en los tramos compartidos. Su argumento era claro: una vía navegable internacional no puede concesionarse de forma unilateral. La presión dio resultado.
La Administración Nacional de Navegación y Puertos de Paraguay (ANNP) avanzó con sus contrapartes de Brasil y Bolivia. El objetivo fue construir una nota reversal con marco legal para los trabajos de dragado entre Ladário-Río Apa y Bahía Negra.
Ese instrumento deberá ser aprobado por los parlamentos de los tres países. Esa aprobación pendiente condicionó los plazos del proyecto. Brasil postergó la licitación al primer semestre de 2027. El calendario original preveía avanzar en el segundo semestre de 2026.
Un proceso bajo revisión institucional
El retraso no es menor. La iniciativa está bajo revisión del Tribunal Federal de Cuentas de Brasil (TCU). El objetivo es que los tres parlamentos aprueben los términos durante el segundo semestre de 2026.
Recién entonces Brasil retomará los procedimientos ante el TCU. En ese marco se realizó la reunión del 14 de mayo entre los tres países. Fue por videoconferencia. Participaron el Ministerio de Puertos y Aeropuertos, la Cancillería brasileña, la ANTAQ y el Programa de Parcerias de Investimentos.
La propuesta en discusión contempla un mecanismo trilateral de acompañamiento de la concesión. Incluye reglas comunes de coordinación operativa, fiscalización y gestión del corredor. También prevé tecnología para monitoreo de tráfico y seguimiento ambiental.
El secretario nacional de Hidrovías y Navegación, Otto Burlier, resumió el objetivo del acuerdo. Busca ampliar la coordinación entre los países y garantizar más eficiencia en la navegación. También apunta a dar previsibilidad regulatoria y seguridad jurídica durante toda la concesión.
Un corredor estratégico con deudas pendientes
La Hidrovía del Paraguay conecta las regiones productoras del Centro-Oeste brasileño con los mercados de la Cuenca del Plata. Es salida crítica para el sector minero de Corumbá, que exporta hierro y manganeso. Sin un dragado más profundo y continuo, las barcazas no pueden operar con carga completa en períodos de estiaje. La hidrovía seguirá siendo vulnerable a los ciclos climáticos incluso después de ser concesionada.
La complejidad regulatoria suma otro obstáculo. El ministro Tomé Franca reconoció que cada país opera bajo modelos regulatorios distintos. Las conversaciones buscan establecer consensos sobre el funcionamiento de la concesión en todo el período contractual.
Próximos pasos
La siguiente ronda de negociaciones trilaterales está prevista para la segunda quincena de junio. El objetivo es llegar a un borrador de acuerdo. Luego ese texto recorrerá los parlamentos de los tres países. Si los plazos se cumplen, la licitación podría publicarse antes de fin de año. La región —y sus operadores logísticos— tomará nota.






