Directivos de la empresa belga, Jan de Nul, se presentaron ante Peter Lamelas para exponer sus planes de concesión, desmentir vínculos con capitales chinos y ratificar el uso exclusivo de tecnología e insumos de origen occidental, incluidos proveedores estadounidenses.
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Directivos de Jan De Nul fueron recibidos por el embajador de los Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, en una reunión en la que la compañía expuso su visión sobre el proceso licitatorio de la Vía Navegable Troncal (VNT) y presentó los lineamientos de su propuesta de concesión.
El encuentro tuvo lugar en uno de los momentos más sensibles del proceso. La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) acababa de habilitar la instancia económica final entre Jan De Nul —en consorcio con la firma local ServiMagnus— y la también belga DEME, con la apertura del Sobre N°3 prevista para el 19 de mayo.
Un encuentro con carga política y comercial
Según el comunicado de la empresa, la reunión tuvo un doble propósito: informar al representante diplomático estadounidense sobre los planes técnicos y operativos del consorcio, y desmentir de manera categórica versiones que circularon en medios de comunicación sobre supuestos vínculos comerciales o contractuales con empresas de capitales estatales chinos.
Los directivos describieron las dragas y herramientas de balizamiento previstas para la concesión. También detallaron la tecnología para la seguridad de la navegación y para colaborar en la lucha contra el contrabando y el narcotráfico. En ese punto, ratificaron que todos los insumos y tecnologías que emplearán provienen de países occidentales y, en particular, de proveedores estadounidenses —las cámaras de VTS (Vessel Traffic Service) fueron mencionadas como ejemplo concreto.
El contexto de la licitación
La licitación internacional por la concesión de la VNT llegó a su instancia final el 19 de mayo con la apertura de los sobres económicos, en la que tanto Jan De Nul como DEME presentaron la misma propuesta en el valor mínimo permitido por el pliego. El proceso, coordinado por la ANPyN, busca adjudicar por 25 años la operación, mantenimiento, modernización, dragado y señalización de la principal vía fluvial de exportaciones de la Argentina y la región.
Por la diferencia técnica obtenida en la etapa anterior, Jan De Nul se perfila como la adjudicataria, aunque la resolución formal del proceso aún está pendiente. La hidrovía moviliza el 80% de las exportaciones del país, el 95% del transporte de contenedores y la totalidad de las ventas al exterior de automóviles.
El proceso no estuvo exento de controversia. La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) emitió un dictamen que enumera una serie de irregularidades en la licitación, advirtiendo que las fallas detectadas podrían configurar reproches de naturaleza administrativa y, eventualmente, derivar en responsabilidades penales. A pesar del dictamen, el Gobierno avanzó con el proceso.
Treinta años de presencia y compromisos hacia adelante
En la reunión con el embajador Lamelas, los directivos de Jan De Nul también repasaron la trayectoria de la compañía en la hidrovía, con más de tres décadas de operaciones ininterrumpidas. Además, señalaron su disposición a articular futuros proyectos con empresas estadounidenses en el marco de las obligaciones de la eventual concesión.
La elección del ámbito diplomático para esta presentación no es un detalle menor. La procedencia de la tecnología se convirtió en un punto de debate público en esta licitación. En ese contexto, la escucha atenta de la embajada de Estados Unidos opera como un elemento de posicionamiento estratégico para la empresa.








