GlobalPorts | Puertos y Logística
La naviera Maersk confirmó el relanzamiento, hacia fines de enero, de su servicio marítimo estacional orientado a la exportación de frutas desde el Puerto de San Antonio Este, reforzando la conexión de la producción frutícola patagónica con los mercados globales a través del Puerto de Montevideo.
El servicio, de tipo shuttle, operará con frecuencia semanal en el circuito San Antonio Este – Montevideo – San Antonio Este, utilizando el buque AS Sabine, con capacidad de 1.762 TEU y 492 tomas para contenedores refrigerados.
Según informó la consultora Alphaliner, la primera salida desde el puerto rionegrino está programada para el 27 de enero, marcando el inicio de la campaña exportadora 2026 para la fruta del Alto Valle.
Un eslabón clave para la fruta patagónica
Históricamente, este servicio está enfocado en la exportación de manzanas y peras producidas en el Alto Valle del Río Negro, uno de los principales polos frutícolas de la Argentina. Se trata de cargas altamente sensibles al tiempo y a la temperatura, que requieren soluciones logísticas confiables y una cadena de frío robusta, donde la disponibilidad de tomas reefer y la regularidad del servicio resultan determinantes.
En campañas anteriores, Maersk ha realizado el transbordo de esta carga tanto en Santos (Brasil) como en Montevideo, dependiendo de la configuración de su red. Para la próxima temporada, será el puerto uruguayo el punto de conexión exclusivo con los servicios de largo recorrido de la naviera, una decisión que consolida a Montevideo como hub regional para cargas refrigeradas del Cono Sur.
Infraestructura portuaria y condicionantes operativos
El Puerto de San Antonio Este cuenta con una terminal de escala reducida y sin grúas propias, lo que obliga a operar con buques geared, equipados con medios de carga y descarga a bordo. En ese marco, la eslora del AS Sabine —172 metros, correspondiente a la clase Bangkokmax— representa prácticamente el máximo tamaño de buque que el muelle puede recibir, un dato que vuelve a poner en agenda los límites físicos y operativos del puerto.
Aun así, SAE continúa siendo una salida estratégica para la producción frutícola patagónica, especialmente en un contexto donde la logística terrestre hacia otros puertos implica mayores costos y tiempos.
Entre la estacionalidad y la búsqueda de diversificación
El relanzamiento del servicio se produce en un escenario desafiante para la actividad frutícola: los volúmenes exportados desde San Antonio Este han mostrado una tendencia descendente en los últimos años, con una fuerte concentración en pocas especies y mercados. No obstante, las proyecciones para 2026 anticipan una recuperación moderada, impulsada por una mayor disponibilidad de fruta y por la necesidad de sostener canales logísticos competitivos.
En paralelo, el puerto avanza en una estrategia de diversificación de cargas, vinculada a proyectos energéticos y de infraestructura que buscan reducir la fuerte estacionalidad de la operatoria frutícola. En ese cruce entre producción regional, logística especializada y redes marítimas globales, el regreso del servicio de Maersk aparece como una señal relevante para la cadena exportadora, aunque también como un recordatorio de los desafíos estructurales que enfrenta uno de los puertos más singulares del sistema portuario argentino.






