El Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 340/2025, recientemente promulgado por el Gobierno nacional, ha generado una ola de críticas por parte de los gremios marítimos. El secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, Capitán Mariano Moreno, calificó la medida como «el tiro de gracia a la Marina Mercante Nacional».
Redacción GlobalPorts
Moreno, explicó que el decreto permite el ingreso irrestricto de buques y tripulaciones extranjeras, flexibiliza el cabotaje nacional y debilita los convenios colectivos locales, lo que representa una amenaza directa a la soberanía, el empleo y el desarrollo industrial del país.
«Este decreto es nefasto. Abre las puertas a una competencia desleal de flotas extranjeras y promueve la precarización laboral en el sector», expresó Moreno. Además, señaló que la norma busca reducir los costos del flete fluvial a través de recortes salariales y la pérdida de derechos laborales.
Uno de los puntos más polémicos del DNU es la flexibilización del cabotaje nacional, que permitirá a barcos extranjeros operar por hasta 60 días, con posibilidad de renovar indefinidamente ese plazo mediante maniobras legales. «Por ejemplo, una empresa paraguaya podría alternar dos buques, uno operando en tráfico troncal y otro haciendo cabotaje interno en Argentina. Cumplido el plazo, intercambian las naves y siguen operando. Esto es competencia desleal para las empresas nacionales«, denunció Moreno.
El dirigente gremial también cuestionó el nuevo esquema de contratación de tripulantes, que deja de lado los convenios colectivos locales en favor de normas internacionales que establecen condiciones mínimas. «Esto no genera trabajo argentino ni mejora el sector, sino que lo hunde en la precariedad y lo expone a una vulnerabilidad permanente«, advirtió.
Moreno recordó que la Ley 27.419, sancionada en 2017 con respaldo gremial, había sido vetada parcialmente por el expresidente Mauricio Macri, quien suprimió los artículos que contemplaban promoción y financiamiento del sector.»Casualmente, Sturzenegger también estuvo involucrado en ese entonces y ahora le da la estocada final a una actividad que tiene capacidad de movilizar a todas las industrias del país«, remarcó.
El secretario general del Centro de Patrones adelantó que el gremio impulsará medidas judiciales y gremiales para frenar el decreto. «Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance. Esto no puede quedar así. Este decreto es el tiro de gracia a la Marina Mercante Nacional y bajo ningún punto de vista puede considerarse como un proyecto de desarrollo. Es un retroceso histórico«, enfatizó.
Otro de los puntos sensibles del DNU es la declaración de la actividad marítima como «esencial«, lo que limitaría el derecho a huelga de los trabajadores. «Es una forma distinta de cercenar un derecho consagrado, disfrazado de esencialidad que no tiene justificación. Acompañamos a esa figura durante la pandemia, que fue una situación gravísima, pero no estamos en ese escenario. Ahora es un ataque directo a los trabajadores», expresó.
Desde el movimiento obrero fluvial sostienen que la medida representa la entrega definitiva de la soberanía marítima y fluvial argentina, y que solo beneficia a unos pocos que se aprovechan de mano de obra barata y flotas extranjeras operando impunemente en aguas nacionales.
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) también expresó su rechazo al decreto, señalando que «promueve la apertura indiscriminada a intereses extranjeros, pone en jaque la soberanía nacional, destruye la industria nacional y amenaza gravemente el trabajo argentino».
En respuesta a la medida, la CATT anunció la realización de un plenario de secretarios generales, Consejo Directivo y delegados para debatir y decidir las acciones a seguir.






