Mercuria compró el downstream de Raízen en Argentina por US$ 1.420 millones. Refinería Dock Sud, terminales sobre el Paraná y 894 estaciones Shell en una sola cadena integrada.
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El grupo Raízen acordó la venta de su negocio de downstream en Argentina a Mercuria Energy Group. El valor de la operación asciende a US$ 1.420 millones. El paquete incluye la refinería Dock Sud, terminales sobre el Paraná, dos aeroplantas y 894 estaciones Shell. El acuerdo fue comunicado el 4 de junio como hecho relevante ante la Bolsa de San Pablo.
Más que un cambio de titularidad en estaciones de servicio, la transacción transfiere una infraestructura logística integrada. Mercuria pasa a controlar refinación, terminales fluviales, abastecimiento aeronáutico y distribución minorista. Es downstream completo, no un activo suelto.
Las terminales fluviales, en el corazón de la hidrovía
Dos activos del paquete tienen peso directo para la logística portuaria y fluvial: las terminales de Arroyo Seco y Santa Fe. La terminal de Arroyo Seco se ubica en el kilómetro 394,5 del Río Paraná, margen derecha. Tiene un calado de muelle de 15 metros y opera para buques tanque y barcazas. El muelle tiene un kilómetro de frente al río y cuenta con 18 tanques de almacenamiento.
Ambas terminales conectan la refinería Dock Sud con los mercados del interior a través de la hidrovía. Su valor estratégico radica en la posibilidad de recibir y despachar combustibles por vía fluvial. Esa posición sobre el Paraná es parte constitutiva de la plataforma logística que Mercuria acaba de adquirir.
Dock Sud: la tercera refinería del país
La refinería Dock Sud tiene una capacidad de procesamiento de 101.000 barriles diarios. Es la tercera más grande del país y la más antigua de América Latina. Raízen completó recientemente una renovación integral con una inversión superior a los 700 millones de dólares. La red de 894 estaciones representa el 19% del mercado nacional de despacho de combustibles. Ubica a Shell detrás de YPF y por delante de Axion Energy y Puma Energy.
La integración vertical que persiguió Mercuria
La compra no puede leerse de manera aislada. Mercuria ya tenía una posición relevante en el upstream argentino a través de Phoenix Global Resources. La empresa opera bloques en Neuquén y Río Negro, incluyendo Mata Mora Norte y los bloques Confluencia Norte y Sur. Su producción actual es de 22.000 barriles diarios. La compañía proyecta un crecimiento del 260% para finales de la década.
Con esta adquisición, Mercuria cierra el circuito de integración vertical. El crudo producido en Vaca Muerta encontrará procesamiento en Dock Sud y distribución a través de una red propia. La operación consolida a Mercuria como tercer jugador integrado de la energía en Argentina, junto a YPF y Pan American Energy.
Por qué sale Raízen
La salida de Raízen responde a una necesidad urgente de liquidez. La empresa enfrenta una reestructuración de deuda de aproximadamente 65.000 millones de reales, equivalentes a unos US$ 12.840 millones.
La operación le permite ordenar su estructura de capital y concentrarse en geografías prioritarias. Mercuria asume además la deuda de Raízen Argentina S.A.U. como parte del acuerdo. El control efectivo se concretaría en los próximos 30 a 60 días, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias y judiciales.
Un nuevo actor integrado en la cadena energético-logística
La transacción reordena de manera sustancial la cadena downstream argentina. Mercuria deja de ser solo un trader global con producción en Vaca Muerta. Pasa a operar refinación, logística fluvial y distribución minorista de manera integrada. Las terminales sobre el Paraná, la capacidad instalada en Dock Sud y las aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque conforman una plataforma sólida. Ningún competidor del sector la había armado de manera tan completa en los últimos años.






