Llegan 90 vagones graneros desde China como parte de un refuerzo ferroviario para el agro y marcan un giro en la logística exportadora. Es la mayor incorporación de este tipo desde 2015. Con una inversión de más de USD 25 millones y apoyo del sector cerealero, el plan busca potenciar el transporte ferroviario y reducir costos logísticos.

Redacción GlobalPorts.

Trenes Argentinos Cargas confirmó que 90 vagones graneros nuevos de fabricación china llegarán al puerto de Buenos Aires el próximo 22 de julio, en lo que constituye la compra más importante de este tipo desde 2015. La operación se completa con otras 90 unidades que arribarán en agosto, totalizando 180 tolvas 0 KM, con una capacidad de carga de 65 toneladas cada una.

La inversión total supera los 25 millones de dólares, y su impacto va más allá de lo simbólico: se trata de un salto de capacidad clave para el transporte ferroviario de granos, que representa actualmente más del 60 % de la carga movilizada por TAC. Además, es una muestra concreta del potencial del esquema público-privado como vía para mejorar la competitividad exportadora.

Es una operación histórica no solo por la magnitud de la compra, sino por el modelo de financiamiento: el sector privado se comprometió a adelantar pagos de fletes para que el Estado pudiera adquirir este material estratégico”, explicaron desde la empresa estatal.

Los fondos surgieron a partir de un acuerdo con las cerealeras ACA, Cofco y Viterra, que firmaron en 2023 un convenio para garantizar la ejecución de la licitación internacional 20/2023, adjudicada a la firma China Machinery Engineering Corporation (CMEC).

El impacto logístico: una apuesta a la eficiencia ferroviaria

El arribo de estos nuevos vagones se produce en un momento en el que el transporte de carga por ferrocarril enfrenta un doble desafío: mantener su competitividad frente al camión, y reducir el impacto ambiental del transporte de productos agroindustriales hacia los puertos de exportación.

Con esta incorporación, la flota ferroviaria podrá operar con mayor volumen, eficiencia y frecuencia, lo que representa una mejora concreta para el sistema portuario, especialmente en los corredores hacia Rosario, Bahía Blanca y Quequén, donde el grano tiene su salida hacia el mundo.

Además, el uso intensivo de estos vagones puede tener un efecto de arrastre positivo sobre otros componentes del sistema logístico:

  • Menor saturación vial, al reducirse la cantidad de camiones que circulan hacia los puertos.
  • Menores costos de flete, dado que el transporte ferroviario resulta hasta un 40 % más económico en largas distancias.
  • Reducción de emisiones contaminantes, dado que el ferrocarril puede generar hasta 95 % menos emisiones de CO por tonelada transportada en comparación con el camión.

¿Un cambio de paradigma en la logística agroexportadora?

Si bien los 180 vagones representan solo una parte de las necesidades estructurales del sector, su arribo marca una señal política y operativa: el Estado vuelve a apostar al tren como columna vertebral del sistema logístico. 

Para que este cambio se consolide, sin embargo, será clave avanzar en otras dimensiones:

  • Mejorar la infraestructura de vías férreas y playas de maniobras.
  • Aumentar la eficiencia operativa y los tiempos de carga/descarga.
  • Consolidar nodos logísticos multimodales en origen.

La experiencia también marca un camino posible: la cooperación entre actores públicos y privados, con reglas claras y objetivos compartidos, puede dar frutos tangibles.

La llegada de estos nuevos vagones no solo incrementa la capacidad de transporte ferroviario, sino que también abre la puerta a un modelo más sostenible, eficiente y competitivo para las exportaciones argentinas. En un contexto internacional complejo y con crecientes exigencias ambientales, el fortalecimiento del tren de cargas es una decisión estratégica que puede marcar una diferencia en la balanza comercial del país.

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