Puerto Deseado volvió a cobrar vida esta semana tras meses de inactividad.
Redacción GlobalPorts
En la noche del lunes, el Argenova XXIII abrió la temporada en la terminal santacruceña, ingresando a puerto e iniciando su descarga a la 01:00. En pocas horas, la operación quedó completada en tiempo récord, marcando el inicio de un movimiento que rápidamente se multiplicó.
Poco después se sumaron el Argenova II y el Argenova IV, seguidos en la madrugada por el Empesur VI y el Empesur VII. Entre todos alcanzaron una descarga global cercana a las 760 toneladas de langostino, un volumen que reactivó de inmediato la cadena productiva de la ciudad.
“Cuando llega un barco se genera trabajo que impacta no solo en el sector de la estiba, sino también en transportistas, proveedores, talleres y comercios locales. Hoy eso comenzó a sentirse, así que realmente estamos trabajando para que todo salga bien”, destacó Verónica Serra, flamante administradora del puerto.
Un puerto que impulsa a la ciudad
El movimiento de estas primeras embarcaciones se sintió más allá de los muelles. Las cuadrillas de estibadores volvieron a la actividad, los camiones partieron con carga rumbo a las plantas procesadoras, los proveedores locales retomaron suministros y la economía de Puerto Deseado comenzó a recobrar su ritmo.
Este regreso a la actividad también tiene un trasfondo: el inicio de la temporada se había visto demorado por conflictos entre cámaras empresarias y gremios. Tras alcanzarse un acuerdo, los buques pudieron zarpar y ahora la terminal santacruceña vuelve a posicionarse como motor clave de la pesca patagónica.
Expectativas para la temporada
Los desembarques de langostino no se detendrán aquí. En los próximos días se espera la llegada de nuevas embarcaciones, incluidas las primeras unidades merluceras como el Ventarrón 1º y el Api VII, pertenecientes al grupo Iberconsa, lo que ampliará aún más el horizonte de trabajo para la comunidad portuaria.
El repunte llega en un contexto en el que el sector pesquero busca consolidar su competitividad internacional. Puerto Deseado, con su infraestructura y tradición, se ubica nuevamente en el centro de esa dinámica.
La postal de los buques atracando, los contenedores repletos de langostino y la actividad febril en los muelles devuelve a la ciudad una imagen que había estado en pausa. Y confirma, una vez más, que el pulso de Puerto Deseado late al ritmo de su puerto.








