Cuatro buques en muelle, cinco en rada, seis anunciados y operaciones de exportación e importación en simultáneo marcaron el cierre de marzo. En ese contexto, la actual gestión puso en el centro de la agenda las obras necesarias para sostener el crecimiento operativo del puerto.
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El cierre de marzo mostró a Puerto Quequén con un fuerte movimiento de cargas, varios buques en operación y nuevas recaladas previstas. Al mismo tiempo, la conducción interina del puerto comenzó a exponer una línea de gestión en la que la infraestructura aparece como una condición clave para sostener el crecimiento operativo.
Buques y cargas en operación en Puerto Quequén
Sobre la margen Quequén, en el giro 1 se cargaban 50.000 toneladas de cebada con destino a Brasil. En el giro 3 se embarcaban otras 52.000 toneladas de cebada hacia China. A su vez, en el giro 4/5 se exportaban 25.000 toneladas de maíz con destino a Vietnam.
En la margen Necochea, el giro 10 registraba una operación de importación de 15.000 toneladas de fertilizantes DAP/MAP. Esta combinación de cargas muestra que Puerto Quequén no solo mantiene actividad exportadora, sino también un rol relevante en el ingreso de insumos para la producción.
A estas operaciones se sumaban nuevas cargas previstas de girasol, maíz y trigo hacia destinos como Vietnam, España y Bulgaria. También estaban programadas nuevas importaciones de fertilizantes, entre ellos MAP, UAN y DAP.
Más cargas y más exigencia para la infraestructura
El dato más interesante no es solo el movimiento de buques. El punto de fondo es que el mayor nivel de actividad exige mejores condiciones de operación, accesos más eficientes y obras que acompañen el crecimiento.
Esa fue la línea que buscaron mostrar el presidente interino Mariano Carrillo y el gerente operativo Gustavo Gavilán en una conferencia de prensa donde presentaron los ejes de la gestión actual de Puerto Quequén.
Allí remarcaron la importancia del diálogo con la Provincia de Buenos Aires, la construcción de consensos dentro del Directorio y la necesidad de avanzar con obras que fortalezcan el funcionamiento del puerto.
La gestión de Puerto Quequén pone el foco en las obras
Uno de los puntos centrales de esa agenda es la obra sobre la avenida Almirante Brown, un acceso estratégico para la operatoria portuaria. El Consorcio informó que comenzó la primera etapa de bacheo de losas de hormigón en la mano que conduce al ingreso de Puerto Quequén.
La intervención comprende el tramo entre las calles 519 y 521. Además, es financiada íntegramente por el propio Consorcio. La inversión estimada ronda los 600 mil dólares.
La gestión también vinculó esta obra con un plan más amplio. En ese esquema se incluyen tareas en zonas primarias y secundarias, la repotenciación energética de los sitios 8, 9 y 10 de la margen Necochea y el inicio de trabajos en la margen Quequén.
El objetivo de Puerto Quequén: crecer más allá de los 9 millones de toneladas
Durante la conferencia, Carrillo y Gavilán dejaron en claro que la infraestructura no puede pensarse por separado del objetivo productivo. La meta es que Puerto Quequén siga creciendo y no se estanque en los volúmenes ya alcanzados.
Ese planteo cobra relevancia si se tiene en cuenta que el puerto cerró 2025 con un récord histórico de 9.009.768 toneladas operadas. Fue el mayor volumen desde el inicio de sus operaciones.
Ese antecedente permite leer el cierre de marzo con otra profundidad. No se trata solo de un mes con mucho movimiento. Se trata de un puerto que busca sostener una tendencia de crecimiento y que necesita infraestructura para acompañarla.
Un puerto que busca alinear operación e infraestructura
La simultaneidad entre exportaciones de agrograneles, importaciones de fertilizantes, mejoras en accesos y obras energéticas muestra una estrategia más amplia. Puerto Quequén intenta alinear cargas, operación e infraestructura para evitar que el crecimiento se convierta en un límite.
En ese marco, la actual conducción busca instalar una idea clara: el dinamismo comercial del puerto no depende solo de la llegada de buques o de la salida de mercadería. También depende de una gestión que invierta en accesibilidad, mantenimiento, energía y condiciones operativas.
El cierre de marzo, entonces, no solo habla de toneladas embarcadas y descargadas. También muestra a Puerto Quequénen una etapa en la que la infraestructura pasó al centro de la gestión.






