El movimiento operativo en Puerto Rosales volvió a mostrar la escala que ha alcanzado el nodo energético del sur bonaerense. En el inicio de la semana, el puerto concentra cargas y descargas que totalizan casi 1,8 millones de barriles de crudo, combinando dos buques oceánicos en operación de exportación y una descarga en Punta Ancla en forma simultánea.
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La operatoria refleja no solo intensidad de actividad, sino también consolidación de capacidad logística en el principal nodo exportador de crudo del sur bonaerense.
Rosa Negra y la consolidación del Sitio 1
En el Sitio 1 —correspondiente al proyecto Rosa Negra de OTAMERICA (operadora de Oiltanking Ebytem)— amarró el buque tanque HENRIQUE DIAS, de 274 metros de eslora y bandera brasileña. Según informó el puerto, el buque cargará 131.000 m³ de petróleo crudo.
La ampliación del muelle, inaugurada operativamente en 2025, permite la operación de buques de gran porte tipo Suezmax y Panamax, y fue diseñada para acompañar el crecimiento sostenido de las exportaciones energéticas argentinas.
La capacidad de operar grandes petroleros en forma continua representa un salto estructural en la competitividad logística del complejo Rosales–Bahía Blanca.
Dos cargas oceánicas en paralelo
En el Sitio 2 amarrará el PACIFIC TOPAZ, de bandera Marshall Islands, que cargará 94.200 m³ de crudo.
La simultaneidad de dos buques oceánicos en carga constituye un indicador relevante del nivel de coordinación operativa alcanzado. Este tipo de operatoria reduce tiempos de espera, optimiza ventanas de marea y mejora la eficiencia general del sistema portuario.
La suma de ambas cargas —225.200 m³— consolida el perfil exportador del puerto en el contexto del crecimiento de la producción energética argentina.

Punta Ancla y el circuito interno del crudo
En paralelo a las cargas en muelle, en la monoboya de Punta Ancla el buque tanque argentino RECOLETA descargará 73.000 m³ de petróleo crudo.
Esta operación sugiere la continuidad del circuito logístico que vincula los yacimientos patagónicos con el polo de almacenamiento y transferencia del complejo Rosales. El movimiento en Punta Ancla evidencia que el puerto no solo funciona como punto de salida exportadora, sino también como nodo de redistribución y abastecimiento interno.
La coexistencia de cargas oceánicas y descargas en monoboya muestra un sistema portuario capaz de articular exportación y logística doméstica de manera simultánea.

Un nodo estratégico en expansión
El movimiento operativo en Puerto Rosales de esta semana no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia de crecimiento sostenido en el tráfico de crudo. La ampliación del Sitio 1 y la posibilidad de operar buques de gran porte en paralelo consolidan al puerto como una pieza clave del esquema energético nacional.
La cifra total movilizada —casi 300.000 m³ en pocos días— refleja la escala alcanzada por la infraestructura y anticipa un escenario de mayor dinamismo a medida que continúe expandiéndose la producción.
En un contexto de creciente demanda internacional y expansión productiva, Puerto Rosales se posiciona como un nodo estratégico del sistema energético argentino, combinando capacidad técnica, coordinación operativa y proyección exportadora.






