Las costas de Terranova, conocidas por su accidentada geografía y su extenso historial de naufragios, sumaron un nuevo episodio a su trágica tradición marítima. El 15 de febrero, el portacontenedores MSC Baltic III encalló en Wild Cove, al oeste de Lark Harbour, tras sufrir una pérdida de potencia en medio de una feroz tormenta.
El buque, de 207 metros de eslora y 30 metros de manga, navegaba bajo bandera de Liberia con destino al Puerto de Corner Brook desde Montreal cuando registró un corte de energía. La falta de propulsión y las duras condiciones climáticas impidieron que el navío anclara, lo que lo llevó a quedar varado en la costa.
La emergencia fue reportada por el propio buque al Centro de Servicios de Tráfico y Comunicaciones Marítimas en Port aux Basques, que recibió la señal de auxilio cuando la embarcación se encontraba a 12 millas náuticas de la bahía de las Islas. En respuesta, la Guardia Costera Canadiense desplegó un helicóptero de rescate que logró evacuar a los 20 tripulantes, sin que se registraran heridos.
El MSC Baltic III, construido en 2003 por el astillero alemán Nordic Yards Wismar, se suma a una lista de desastres marítimos ocurridos en las gélidas aguas de Terranova. Esta región ha sido escenario de numerosos naufragios a lo largo de los siglos, entre ellos el legendario hundimiento del Titanic en 1912 y la desaparición del pesquero español ‘Villa de Pitanxo’ en 2023, en la que solo sobrevivieron tres de sus 24 tripulantes.
Terranova: un mar de historia y tragedia
El enclave marítimo de Terranova ha sido testigo de incontables tragedias desde el siglo XVI. En 1565, el ballenero español San Juan se hundió en la zona, perdiéndose por más de 400 años hasta su hallazgo en 1978. En tiempos más recientes, en 1985, la plataforma petrolera Ocean Ranger sucumbió en estas aguas, cobrando la vida de sus 84 tripulantes.
Las autoridades continúan evaluando el impacto ambiental y estructural del encallamiento del MSC Baltic III, al tiempo que se analizan las medidas necesarias para reflotar el buque y prevenir futuros incidentes en esta peligrosa región del Atlántico Norte.






