Por GlobalPorts

Tratado BBNJ: desde el 17 de enero rigen nuevas reglas globales para proteger la biodiversidad en alta marEl acuerdo de la ONU activa normas vinculantes para conservar y usar de forma sostenible los recursos marinos fuera de jurisdicciones nacionales, con impacto en el transporte marítimo y la agenda ambiental internacional.

El Acuerdo relativo a la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ) —conocido como el Tratado de Alta Mar— entra en vigor el 17 de enero de 2026, y marca un punto de inflexión en la gobernanza de los océanos: por primera vez se aplicará un marco jurídicamente vinculante para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina en aguas internacionales.

El tratado, adoptado en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, busca ordenar la gestión ambiental en un espacio clave para el comercio global y la sostenibilidad: la alta mar. Su implementación impacta sobre la manera en que los países planifican, regulan y supervisan actividades en zonas ubicadas más allá de las jurisdicciones nacionales.


Qué regula el Acuerdo BBNJ: cuatro ejes centrales

El tratado BBNJ se estructura en torno a cuatro pilares principales:

  • Recursos genéticos marinos, incluyendo el reparto justo y equitativo de los beneficios.
  • Medidas de gestión basadas en áreas, con herramientas como las áreas marinas protegidas.
  • Evaluación del impacto ambiental para actividades que puedan afectar los ecosistemas en alta mar.
  • Creación de capacidad y transferencia de tecnología marina, con el objetivo de reducir asimetrías entre países.

En la práctica, este acuerdo abre una nueva etapa para la protección de los ecosistemas oceánicos, con reglas orientadas a fortalecer la conservación sin perder de vista el uso sostenible de los recursos en aguas internacionales.


La OMI respaldó el tratado y pidió avanzar hacia la implementación

El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI)Arsenio Domínguez, celebró la entrada en vigor del acuerdo y destacó la necesidad de transformar el consenso en acciones concretas.

“El mundo ha demostrado que los países pueden unirse en torno a una visión común y crear un marco para gestionar los océanos de forma sostenible, garantizando al mismo tiempo que sus beneficios se repartan de manera equitativa entre toda la humanidad. Ahora debemos seguir trabajando juntos para poner en práctica estas normas. La OMI está dispuesta a apoyar la implantación del BBNJ dentro de su ámbito de competencia”, afirmó.

El pronunciamiento refuerza el enfoque de la OMI sobre el vínculo entre sostenibilidad, regulación internacional y responsabilidades compartidas para proteger el ambiente marino.


Transporte marítimo y protección del medio marino en alta mar

La entrada en vigor del Tratado de Alta Mar BBNJ se da en un contexto donde el transporte marítimo internacionalya opera bajo normas ambientales y de seguridad de alcance global. Según la OMI, los buques que navegan por los océanos están sujetos a estándares estrictos a lo largo de toda su travesía.

En ese marco, la organización recuerda que ha desarrollado más de 50 instrumentos vinculantes y medidas complementarias para sostener un uso responsable de los océanos, mediante un sistema consolidado de control y cumplimiento por parte de Estados de abanderamientoEstados ribereños y Estados rectores de puertos.

Entre los acuerdos impulsados por la OMI que contribuyen activamente a la protección del ambiente marino se incluyen:

  • El Convenio MARPOL, orientado a prevenir la contaminación generada por los buques.
  • El Convenio sobre gestión del agua de lastre, cuyo objetivo es prevenir la transferencia de especies acuáticas potencialmente invasivas.
  • El Convenio y Protocolo de Londres, que regula el vertimiento de desechos en el mar.

Además, se está trabajando en un nuevo marco jurídicamente vinculante para abordar las incrustaciones biológicas en los buques, con el objetivo de minimizar la transferencia de especies invasoras entre regiones.


Herramientas de protección y zonas de control ambiental

Como parte de su marco regulatorio, la OMI también impulsó medidas específicas como la designación de Zonas Marinas Especialmente Sensibles (ZMES), así como zonas especiales y áreas de control de emisiones, donde se aplican criterios de protección más estrictos para prevenir la contaminación.

En paralelo, la organización elaboró directrices para reducir los impactos sobre la vida marina asociados al ruido submarino producido por los buques, un factor cada vez más relevante en las discusiones sobre biodiversidad y sostenibilidad.


Un acuerdo que cierra décadas de negociación y redefine la agenda oceánica

El Acuerdo BBNJ fue adoptado en junio de 2023 y su entrada en vigor culmina un largo proceso de negociaciones y preparación internacional. Con más de 80 países que han ratificado el tratado, el nuevo marco normativo abre una etapa donde el foco ya no está en la discusión del texto, sino en el desafío de su implementación efectiva.

La puesta en marcha del tratado refuerza el mensaje hacia la comunidad marítima, logística y portuaria: la protección de los océanos en alta mar avanza hacia un esquema de obligaciones concretas, y el transporte marítimo —como actor central del comercio internacional— tendrá un rol clave para acompañar ese proceso dentro de los estándares ambientales globales.

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