El consorcio que integran Jan de Nul y Servimagnus arranca su gestión con una rebaja del 13,5% en la tarifa y un plan de dragado que promete cambiar la ecuación logística de casi 60 terminales portuarias.

GlobalPorts | Logística y Vías Navegables

Vía Navegable Argentina (VNA) empezó a operar formalmente la Vía Navegable Troncal (VNT), la arteria por la que circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas y que conecta cerca de 60 terminales portuarias con los mercados internacionales. La sociedad entre la dragadora belga Jan de Nul y la firma local Servimagnus, que se adjudicó la licitación de la VNT, hizo su primer movimiento con un gesto que el sector agroexportador venía reclamando desde hace tiempo: bajar el costo de circular por el río.

La tarifa de peaje pasará de USD 4,30 a USD 3,80 por tonelada, una reducción del 13,5% que VNA proyecta como el primer paso de una gestión orientada a «mejorar las condiciones de navegación, reducir costos logísticos y fortalecer la competitividad de la producción argentina», según definió la compañía. Según sus propias estimaciones, el ahorro logístico sistémico para el agro podría ubicarse entre USD 375 y 456 millones anuales —una proyección de la propia concesionaria, todavía sin una medición independiente que la confirme, pero que de todos modos marca el terreno sobre el que VNA quiere ser evaluada de acá en adelante.

Un alivio que llega directo a Rosario y el Litoral

Para los puertos del Gran Rosario y el Litoral, donde se concentra buena parte de la carga de granos y subproductos del país, cada centavo de peaje pesa en la ecuación final de competitividad frente a otros orígenes exportadores de la región. Una baja del 13,5% no resuelve por sí sola las brechas logísticas que arrastra la Hidrovía, pero sí representa una señal concreta en un año donde el costo de operar en el río viene siendo un tema recurrente para exportadores, terminales y navieras.

El beneficio, además, llega en un momento en que la competitividad de la salida fluvial argentina viene bajo la lupa: la región discute alternativas de exportación de minerales y commodities por distintas rutas fluviales y portuarias, y cada mejora de costos en la VNT reafirma el rol de la vía troncal como la opción natural para la producción del centro y norte del país.

¿Qué sigue en la Vía Navegable Troncal después de la tarifa?

La baja de peaje es el anuncio más fácil de capitalizar porque es inmediato y mensurable. Pero el verdadero test de la nueva gestión de la Vía Navegable Troncal está en lo que viene después —y lo que en definitiva va a definir el éxito de la concesión— es un plan de obras que todavía se despliega en el tiempo: tareas de dragado, redragado, señalización y ampliación de la vía, con el objetivo declarado de sostener un tráfico más seguro y permitir la circulación de mayores volúmenes de carga. Entre los frentes que VNA puso sobre la mesa:

  • Dragado y redragado: trabajos para sostener y profundizar los calados disponibles a lo largo de la traza, clave para que los buques puedan cargar al máximo posible sin restricciones por bajante.
  • Señalización: actualización del sistema de balizamiento que marca el canal navegable, un factor central de seguridad para la navegación nocturna y en condiciones de baja visibilidad.
  • Ampliación de la vía: obras orientadas a ensanchar tramos críticos, pensadas para reducir cuellos de botella en los puntos de mayor tránsito de la Hidrovía.
  • Incorporación de tecnología: modernización operativa que la concesionaria menciona como parte de su hoja de ruta, aunque todavía sin cronograma público detallado.

La garantía la pone la experiencia de Jan de Nul

Si la promesa de VNA tiene sustento, buena parte de esa confianza descansa en quién está detrás de la ejecución. Jan de Nul es una de las dragadoras más grandes del mundo, con obras en vías navegables, puertos y proyectos de infraestructura marítima en los cinco continentes. Esa escala es la que le permite a VNA hablar de dragado, redragado y ampliación como un paquete integrado y no como promesas sueltas: es el mismo tipo de capacidad técnica que la empresa viene desplegando en otros mercados donde opera infraestructura fluvial estratégica.

Servimagnus aporta el conocimiento del terreno local, una combinación que la concesión necesita para sostener en el tiempo una vía que no solo mueve el grueso de las exportaciones agroindustriales, sino que también es la puerta de salida de la producción minera, energética e industrial de buena parte del país.

VNA resumió el objetivo de su gestión en una frase que funciona como carta de presentación: «conectar a la Argentina con el mundo». La tarifa más baja ya es un hecho; el resto del plan para la Vía Navegable Troncal —el que realmente va a mover la aguja de la competitividad logística argentina— se empieza a medir recién ahora.

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