Este 30 de junio se cumplen 216 años de la Prefectura Naval Argentina. La Autoridad Marítima nacional ejerce el control, la prevención y la protección de los intereses estratégicos del país. Actúa en ríos, lagos, puertos y en el mar argentino.
La Fuerza despliega hoy más de 20.000 efectivos en todo el territorio nacional. Combina presencia territorial, tecnología de vigilancia y capacidad operativa para enfrentar al narcotráfico, el contrabando y otras formas de criminalidad organizada. No resigna, sin embargo, su misión histórica: salvaguardar la vida humana en el mar
Origen: un decreto de 1810
La Prefectura Naval Argentina nació el 30 de junio de 1810. Ese día, en pleno proceso revolucionario, Mariano Moreno firmó el decreto fundacional. El documento designó a Martín Jacobo José Thompson como primer Capitán de Puerto del Río de la Plata. Así se convirtió en el Primer Prefecto Nacional Naval.
La decisión de la Primera Junta respondió a una necesidad operativa del naciente Estado. Pero también marcó el inicio de una fuerza concebida para custodiar las aguas. Su misión: garantizar el cumplimiento de la ley en uno de los ámbitos más estratégicos para la vida nacional.
Desde entonces, la Institución atravesó transformaciones políticas, administrativas y tecnológicas. Se adaptó a cada etapa histórica sin perder el rumbo ni alejarse de su misión de origen.
Hoy ejerce funciones de policía de seguridad de la navegación, protección ambiental, asistencia humanitaria, control portuario, fiscalización pesquera y lucha contra delitos complejos. La conducción actual recae en el Prefecto Nacional Naval, prefecto general Guillermo Giménez Pérez, junto al Subprefecto Nacional, prefecto general Alejandro Annichini. Ambos responden al Ministerio de Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva.

Control, vigilancia y soberanía en los espacios marítimos
La Prefectura Naval es la autoridad argentina encargada de hacer cumplir la ley en las aguas. Ejerce funciones policiales esenciales para el control, la vigilancia y la protección de los recursos.
En apoyo de la autoridad pesquera argentina, sus especialistas supervisan la actividad de los buques de la flota nacional. Esa tarea contribuye a asegurar el cumplimiento de la legislación pesquera, la seguridad de la navegación y la prevención de la contaminación marítima.
La Fuerza también controla el límite exterior de la Zona Económica Exclusiva (ZEE). Su objetivo es prevenir la incursión de buques extranjeros que operan en el área de alta mar adyacente a esa frontera marítima.
Para esa misión desarrolló el Sistema Guardacostas, una plataforma integral de vigilancia electrónica. El sistema monitorea en tiempo real el movimiento de embarcaciones y centraliza información estratégica para el control de los espacios marítimos.
Incorpora imágenes satelitales, sistemas de posicionamiento, monitoreo geográfico y patrullajes coordinados con medios navales y aéreos. Esa combinación permite detectar actividades irregulares y optimizar la respuesta operativa.
La Institución también ejerce funciones como Estado Rector del Puerto. Fiscaliza a los buques extranjeros que arriban a puertos argentinos. El objetivo es asegurar el cumplimiento de los convenios internacionales de seguridad, protección marítima y prevención de la contaminación.

Seguridad frente al narcotráfico y los delitos complejos
La Prefectura desempeña un papel central frente a los delitos complejos. A través de su Dirección de Inteligencia Criminal e Investigaciones combate redes criminales organizadas. Entre sus blancos figuran el narcotráfico, la trata de personas y el contrabando.
Como parte del Sistema de Inteligencia Nacional, interactúa con la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal. Esa articulación apunta a sostener los principios de la Ley de Seguridad Interior. Entre ellos, la libertad, la vida y el patrimonio de los habitantes, además de la plena vigencia de las instituciones democráticas.
La cooperación con fuerzas de seguridad y organismos de inteligencia de otros países se intensificó en los últimos años. El objetivo es fortalecer el seguimiento de organizaciones criminales transnacionales.
Dos unidades especialmente entrenadas refuerzan esa capacidad operativa: los Albatros y la Agrupación Guardacostas. Los Albatros son un grupo de elite con capacidad de despliegue rápido en operaciones especiales. La Agrupación Guardacostas, en cambio, cumple funciones preventivas y de seguridad en espacios urbanos estratégicos.
Ambas unidades responden a allanamientos, rescates y situaciones críticas con rapidez, profesionalismo y coordinación tecnológica permanente.

Salvaguarda de la vida y resguardo ambiental
La salvaguarda de la vida humana en las aguas es una misión histórica de la Prefectura. Esa tarea encuentra su máxima expresión en las operaciones de búsqueda y rescate que despliega en todo el país.
La Institución cuenta con una estructura federal: el Servicio de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre y Estaciones Costeras distribuidas en todo el litoral. Trabajan junto a los Servicios de Buques Guardacostas, de Aviación y de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental.
Gracias a esa capacidad, la Prefectura ejecuta más del 99% de los operativos SAR en aguas argentinas. Participan navegantes, nadadores de rescate, bomberos navales, buzos salvamentistas, pilotos y profesionales de la salud.
La Fuerza también interviene en derrames de hidrocarburos, incidentes contaminantes y transporte de mercancías peligrosas, en defensa de los ecosistemas bajo su jurisdicción.

El rol de la Prefectura en Malvinas
La Prefectura tuvo un rol protagónico durante la Guerra de Malvinas. Destinó personal y medios marítimos, aéreos y terrestres a la recuperación de las Islas.
Los guardacostas acompañaron a buques de bandera argentina y realizaron el practicaje a través de la zona minada en el acceso a Puerto Argentino. También cumplieron tareas de apoyo, logística, patrullaje y búsqueda y rescate, en especial de pilotos eyectados que caían al mar.
La participación aérea fue determinante. Los efectivos realizaron vuelos de control y vigilancia, y brindaron apoyo aéreo. También trasladaron personal, víveres y municiones, y cumplieron misiones de búsqueda y rescate sobre el mar.
El compromiso demostrado durante el conflicto dejó un legado de entrega que permanece vivo en la memoria institucional.
Una fuerza proyectada hacia el futuro
Los 216 años de la Prefectura Naval Argentina resumen una historia de evolución constante junto al país. La Institución ejerció autoridad en los espacios marítimos, resguardó la vida humana y defendió la soberanía nacional en cada etapa.
Hoy, frente a escenarios cada vez más complejos, continúa fortaleciendo su capacidad operativa, tecnológica y profesional. Su misión sigue siendo la misma desde 1810: custodiar recursos estratégicos, hacer cumplir la ley y proteger a la Nación.







