El buque ANABISETIA S, proveniente del Puerto Seguro Fluvial en Paraguay, amarró en la Terminal Exolgan, consolidando una vez más la integración logística de la Hidrovía Paraguay–Paraná con el nodo portuario más importante de contenedores de la Argentina. Este tipo de operaciones fluviales, permiten asegurar el tránsito continuo de mercancías que integran los corredores productivos regionales.
El ANABISETIA S es un buque de carga general de bandera paraguaya, con una eslora de 106 metros y manga de 16 metros. Construido en 2004, forma parte del entramado de embarcaciones de menor calado que transportan contenedores y cargas diversas desde el corazón del Mercosur hacia los puertos de gran calado del Río de la Plata.
Exolgan Container Terminal, operada por International Trade Logistics (ITL), forma parte del sistema portuario nacional estratégico y concentra cerca del 40 % del tráfico contenerizado del país. Su infraestructura permite recibir tanto buques de gran porte transoceánicos como naves fluviales que operan desde Paraguay, Bolivia y el litoral argentino. El arribo del ANABISETIA S confirma el rol creciente de la terminal como punto clave de transbordo fluvial-marítimoen el sistema de comercio exterior argentino.
En las últimas semanas, Exolgan también ha recibido otras embarcaciones que conectan los tramos fluviales con el comercio global, como el Don Toyo y buques portacontenedores de gran eslora como el One Parana, fortaleciendo la complementariedad entre tráfico fluvial y ultramarino.
La llegada del ANABISETIA S pone nuevamente en agenda el valor estratégico de la Hidrovía Paraguay–Paraná, no solo como canal de salida para las exportaciones agroindustriales del norte argentino y del Paraguay, sino también como ruta eficiente y sustentable para el abastecimiento de importaciones hacia los centros urbanos e industriales del país.
Este tipo de escalas, que en apariencia pasan desapercibidas frente a la magnitud de las operaciones oceánicas, cumplen un papel fundamental: integrar la producción regional con la infraestructura global, reduciendo tiempos logísticos, costos y emisiones. Cada amarre de este tipo reafirma la necesidad de continuar fortaleciendo el sistema de navegación troncal, con reglas claras, inversión sostenida y visión de largo plazo.







