YPF, Eni y XRG pusieron en marcha la licitación de caños de Argentina LNG: comprarán las tuberías de dos gasoductos de 48 pulgadas y un poliducto de 24, por un monto estimado en US$ 2.000 millones. El presidente de YPF, Horacio Marín, confirmó el lanzamiento el jueves pasado en Houston, durante el encuentro Shale in Argentina.

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El presidente de YPF, Horacio Marín, lo confirmó el jueves pasado en Houston, durante el encuentro Shale in Argentina: el consorcio que integra junto con la italiana Eni y XRG —el brazo inversor de la emiratí ADNOC— puso en marcha la licitación para comprar los caños de los dos gasoductos de 48 pulgadas y el poliducto de 24 pulgadas que necesita Argentina LNG, por un monto estimado en US$ 2.000 millones.

Es la segunda gran licitación industrial del proyecto, después de los US$ 1.200 millones que el consorcio adjudicó en julio por la obra civil a la alianza Pumpco-Bonatti-Contreras Hermanos, y la que define en los hechos cómo va a llegar la materia prima hasta Sierra Grande.

La diferencia no es de manual, es de milímetros

Lo que YPF, Eni y XRG están licitando ahora no es solo una compra de acero: es el diseño de una cadena logística completa, y esa cadena ya tiene un prototipo operando a metros de distancia. Desde noviembre, el puerto de San Antonio Este viene recibiendo los caños del San Matías Pipeline, el gasoducto de Southern Energy (SESA) que conecta Vaca Muerta con la misma costa rionegrina.

El primer cargamento llegó a bordo del Billion Star con 10.000 toneladas y más de 2.200 unidades; en agosto arribó el VIGOR OL, con 3.640 caños fabricados por la india Welspun, el primero de una flota de once buques contratados para esa sola obra.

Cada descarga termina en una plazoleta de acopio de 20 hectáreas dentro del predio portuario, habilitada especialmente después de meses de trabajo conjunto entre la Secretaría de Puertos, la operadora Servicios Portuarios Patagonia Norte y la Prefectura Naval, que autorizó a la terminal a recibir buques de hasta 200 metros de eslora y 50.000 toneladas de desplazamiento.

Lo que la licitación de caños de Argentina LNG hereda (y lo que no) de SESA

Ese esquema —fabricación en el exterior, transporte marítimo dedicado, recepción en San Antonio Este, acopio temporario, traslado terrestre al frente de obra— es, en teoría, el molde que Argentina LNG puede calcar. Pero calcarlo no alcanza. Los caños de SESA miden 36 pulgadas; los de Argentina LNG, 48.

Es un salto de diámetro y de peso por unidad que ninguna obra argentina manejó hasta ahora, y que exige revisar cada eslabón de la cadena que ya está en marcha: si el mismo esquema de grúas y equipos de descarga sirve para una carga sensiblemente más pesada por pieza, si la plazoleta de 20 hectáreas que hoy ocupa SESA puede convivir con un segundo programa de acopio simultáneo, y si el transporte terrestre hacia el obrador —camiones o ferrocarril, según el tramo— está dimensionado para mover tubos de mayor porte sin multiplicar los tiempos de obra.

Quién fabrica, todavía es la pregunta abierta

La compulsa está diseñada para que participen fabricantes locales e internacionales, y ahí el antecedente de SESA pesa en sentido contrario para la industria argentina: Tenaris, la empresa de tubos del Grupo Techint, quedó afuera tanto de la obra civil de Argentina LNG como de la provisión de caños del San Matías Pipeline, donde el proveedor terminó siendo indio.

Esta licitación es, para Techint, la tercera chance consecutiva de participar en la escala de infraestructura que exige Vaca Muerta —y para el resto del mundo, una nueva competencia por una capacidad de fabricación de tubos de gran diámetro que ya está exigida al límite por otros proyectos energéticos globales.

El financiamiento manda el reloj

El detalle que más le importa a un proveedor de caños: la adjudicación se define en noviembre o principios de diciembre, pero las órdenes de compra en firme dependen del cierre del project finance de US$ 14.000 millones que negocian YPF, Eni y XRG.

Eso obliga a los oferentes a sostener sus condiciones —precio, plazos, reserva de capacidad fabril y de flota— durante meses sin certeza de ejecución, mientras el consorcio negocia el financiamiento que habilite la Decisión Final de Inversión, prevista para fines de este año o comienzos de 2027.

Lo que se resuelva en esta licitación no solo define quién fabrica los caños de Argentina LNG. Define si San Antonio Este —y el esquema logístico que Río Negro terminó de aceitar con SESA en los últimos meses— está en condiciones de sostener dos programas de importación de tubería de gran diámetro funcionando en paralelo, en el mismo golfo, con la misma infraestructura portuaria de base.

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