Por GlobalPorts
En el acto de apertura del Centro de Interpretación Portuaria (CIP) , el presidente y gerente interino del Consorcio de Gestión, Mariano Carrillo, reivindicó la centralidad de la producción, el trabajo articulado entre el sector público y privado y el objetivo estratégico de sostener el récord de 9.009.768 toneladas movilizadas en 2025.
Puerto Quequén atraviesa un verano de fuerte impronta social y cultural con la inauguración del Centro de Interpretación Portuaria (CIP), una propuesta que busca fortalecer el vínculo entre la comunidad y uno de los principales motores productivos y logísticos del sudeste bonaerense. La apertura convocó a vecinos, vecinas y turistas en una agenda cultural abierta y gratuita, con espectáculos, música para toda la familia y actividades interactivas que transformaron la experiencia tradicional del puerto en un recorrido participativo e innovador.
El CIP fue concebido como un espacio de mirada amplia: cultural, educativa y tecnológica. Su objetivo es acercar el puerto a la comunidad, ampliar el conocimiento sobre su funcionamiento y construir una narrativa que integre identidad local, producción y futuro. La propuesta superó las expectativas iniciales y dejó una señal de época: el puerto no sólo se proyecta como infraestructura de comercio exterior, sino también como territorio con vocación de diálogo social.
En ese marco, el presidente y gerente interino del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Mariano Carrillo, aprovechó la inauguración para realizar un balance del desempeño del puerto y dejar definiciones de carácter político y estratégico sobre el presente y las perspectivas de la actividad. Con una frase de alto contenido simbólico, Carrillo señaló que “la producción es la estrella polar”, recuperando una expresión del general Juan Domingo Perón, y remarcó que ese concepto continúa siendo un eje fundamental para el desarrollo nacional.
Desde esa perspectiva, Carrillo, subrayó que durante 2025 el puerto alcanzó un año récord, con 9.009.768 toneladas movilizadas, un volumen histórico para el sistema. El dato opera como síntesis de un proceso de continuidad operativa y desempeño sostenido, en un escenario donde la previsibilidad logística y la eficiencia de los sistemas portuarios son claves para sostener competitividad.
Carrillo también puso en valor el funcionamiento del Consorcio como un ente de carácter mixto, con interacción constante entre el sector público y el privado, y consideró que ese esquema resulta determinante para sostener el crecimiento. “La alianza entre el trabajo y la producción es lo que va a sacar adelante a la patria”, afirmó, marcando que la articulación entre actores es un componente central para consolidar resultados y proyectar nuevos objetivos.
El mensaje de gestión dejó, además, una meta clara hacia adelante: el desafío de 2026 será, como mínimo, sostener el nivel de actividad alcanzado. “Si fuera posible superar este récord, lo haríamos. Sabemos que es muy difícil, pero vamos a intentarlo”, expresó Carrillo, en un tono que combinó realismo operativo con ambición productiva.

Más allá de su dimensión cultural, el CIP suma una lectura estratégica para el sistema portuario: construir legitimidad social, consolidar el vínculo puerto–ciudad y generar una mayor comprensión comunitaria sobre la importancia del puerto en la economía real de su área de influencia.
En un contexto donde la competitividad portuaria también se define por su capacidad de integrarse al territorio, estos espacios funcionan como infraestructura social de la logística, con impacto directo en la licencia social para operar y en la construcción de una identidad productiva compartida.
En la agenda logística del siglo XXI, la competitividad ya no se define únicamente por calados, infraestructura o volumen: también se mide por la capacidad de los puertos de integrarse con su entorno, explicar su rol productivo y sostener consensos territoriales en el tiempo.
En ese marco, el Centro de Interpretación Portuaria aparece como una señal concreta: Puerto Quequén busca consolidar su récord de carga en 2026, pero también fortalecer su identidad y su vínculo con la comunidad que lo rodea.








