La agroindustria volvió a posicionarse como el principal motor del comercio exterior argentino en 2025: generó el 61% de las exportaciones totales, aportó más de USD 52.900 millones en divisas y sostuvo el mayor superávit comercial del país, según el Monitor de Exportaciones Agroindustriales de FADA.

Por GlobalPorts

El sector agroindustrial volvió a consolidarse en 2025 como el principal motor exportador de la Argentina. Según el último Monitor de Exportaciones Agroindustriales publicado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), el país exportó USD 87.076 millones en total, de los cuales USD 52.900 millones provinieron de las cadenas agroindustriales, es decir, el 61% del total.


Un sector con presencia en más de 140 mercados internacionales

El informe confirma que el desempeño del agro no solo explica buena parte del ingreso de divisas, sino que además sostiene el equilibrio comercial del país y la inserción argentina en los mercados globales.

“Le vendemos a más de 143 países, es el 75% del mundo. Si analizamos nuestro rol en los mercados globales, vemos que somos los primeros vendedores de maní, aceite de soja y aceite y jugo de limón. Estamos segundos con harina de soja y yerba mate y completamos el podio con el maíz. Es un orgullo como argentinos”, señaló Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA.


Complejos productivos: crecimiento y nuevos récords

El estudio analiza 20 complejos productivos a partir de 10 indicadores, con más de 200 datos que reflejan la diversidad territorial de la producción nacional: desde los limones del NOA hasta las peras y manzanas patagónicas. “Cada una de estas producciones genera trabajo, desarrollo y las divisas que necesitamos”, agregó Pisani Claro.

De acuerdo con el informe, seis de cada diez dólares que ingresaron al país en 2025 provinieron de las cadenas agroindustriales. En términos sectoriales, el origen de esas exportaciones se distribuyó de la siguiente manera: 69% granos y complejos granarios, 14% economías regionales, 9% carnes, 3% lácteos y 5% otros productos.

“En otras palabras, 6 de cada 10 dólares que ingresaron a nuestro país provienen de las cadenas agroindustriales”, explicó Antonella Semadeni, economista de FADA. El desempeño sectorial fue heterogéneo: 13 de los 20 complejos analizados crecieron tanto en dólares como en toneladas, entre ellos soja, trigo, girasol, lácteos, pesquero, maní, arroz, limón, yerba, legumbres y forestal.

Además, seis complejos registraron récords históricos desde que se realiza el estudio en 2019: yerba, maní, girasol, arroz, lácteo y pesquero.

Una matriz productiva con fuerte anclaje territorial

La balanza comercial argentina cerró 2025 con un superávit de USD 11.285 millones. Sin embargo, el análisis por sectores muestra con claridad dónde se genera ese resultado. Las cadenas agroindustriales aportaron un superávit de USD 42.196 millones, muy por encima de energía y minería, que también registraron saldo positivo pero en menor magnitud.

Esto significa que el agro no solo lidera en exportaciones, sino que además compensa los déficits estructurales de otros sectores productivos, consolidándose como el principal generador de divisas genuinas del país.

En la publicación se detalla el desempeño por complejos productivos. La carne bovina creció 25% respecto al año anterior y se consolidó como la tercera cadena generadora de dólares. Sin embargo, el destino de la producción muestra el fuerte peso del mercado interno: el 73% de la carne vacuna se consume en Argentina y el 27% se exporta. En el caso del cerdo, el 99% queda en el país y en el pollo el 93%.


Inserción internacional y concentración de mercados

En el plano internacional, los granos se exportan principalmente a Perú, Brasil, Arabia Saudita, India, Vietnam y China. Las carnes tienen como principales destinos a China, Estados Unidos, Israel, Alemania y Países Bajos, mientras que las economías regionales llegan sobre todo a Brasil, Estados Unidos, España, Italia y China.

El mapa exportador también refleja una fuerte especialización territorial. En la Región Pampeana predominan los complejos de granos, carnes y lácteos, que explican el 98% de las exportaciones agroindustriales de esa zona. En el NEA y el NOA se destacan las economías regionales como limón, té, yerba, forestal y legumbres. En Cuyo, el complejo de la uva representa el 59% de las exportaciones regionales, mientras que en la Patagonia las actividades vinculadas a peras, manzanas y pesca concentran el 99% del total.

En promedio, el 51% de lo que producen estos complejos se destina a exportación, lo que refleja el fuerte perfil externo del sector y su importancia en la inserción internacional del país.

El Monitor también muestra que el 64% de las exportaciones se concentra en los cinco principales destinos de cada complejo, lo que evidencia la relevancia estratégica de determinados mercados. Entre los principales compradores globales se destacan China, India, Brasil, Vietnam y Perú.

También se remarca que las exportaciones son una fuente central de actividad económica y empleo, además de permitir la importación de tecnología, insumos industriales y bienes de capital. En ese contexto, las cadenas agroindustriales aparecen como el principal generador de dólares y uno de los pocos sectores con saldo comercial estructuralmente positivo.


Perspectivas 2026: estabilidad con potencial de crecimiento

De cara al futuro, FADA proyecta perspectivas internacionales neutrales en demanda y competitividad cambiaria, con expectativas levemente positivas en la oferta exportable, especialmente en granos. Con ese escenario, el nivel de exportaciones agroindustriales podría mantenerse cerca de los USD 50.000 millones, en línea con los últimos años.

Con estos datos se reafirma el rol estructural del agro como columna vertebral del comercio exterior argentino y como factor clave para sostener el flujo de divisas que moviliza la economía, la industria y el sistema logístico del país.

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