Redacción GlobalPorts

El Puerto de Comodoro Rivadavia registró en las últimas semanas un movimiento inusual por su volumen y diversidad operativa. La reciente carga del buque Seaways Pecos en la monoboya de Caleta Córdova, junto a otras maniobras simultáneas, refuerza su posición como punto clave en la logística del crudo argentino.

El Seaways Pecos, un buque tipo Suezmax de 274 metros de eslora, completó una carga total de 98.600 toneladas de petróleo con destino final en Hawái, Estados Unidos. Parte de ese crudo fue cargado previamente en el puerto de Bahía Blanca. 

La operación fue coordinada desde la terminal marítima que el puerto tiene en Caleta Córdova, especializada en el embarque de hidrocarburos a través de monoboya.

En paralelo, otros buques operaron en la zona: el San Julián y el San Matías I realizaron maniobras de abastecimiento y transporte, mientras que el Yan Nam Hai y el Sonangol Huila concretaron cargas completas de crudo. Estas operaciones se inscriben en una tendencia creciente. Según datos de la Administración Portuaria local, el puerto ya movilizó más de 3,7 millones de toneladas de petróleo en lo que va del año y acumula casi 40 millones de toneladas en los últimos cinco años.

“Estas cifras reflejan el resultado de un trabajo planificado y coordinado con distintos actores del sector energético”, señaló Digna Hernando, titular de la Administración Portuaria, en declaraciones recientes.

El enclave portuario de Comodoro Rivadavia cumple un rol operativo dentro de la cadena logística que vincula a los yacimientos de la Cuenca del Golfo San Jorge con mercados internacionales. La cercanía con las áreas de producción y la posibilidad de operar buques de gran porte, como los Suezmax, le permiten mantener una actividad constante, especialmente en el comercio de petróleo crudo tipo Escalante, producido en la región.

El desarrollo logístico energético del sur argentino también se complementa con otros puntos estratégicos como el puerto de Bahía Blanca y, más recientemente, el de Puerto Rosales, donde el mismo buque —el Seaways Pecos— participó de una operación inaugural que marcó un nuevo hito para la salida del crudo de Vaca Muerta al exterior.

Sin anuncios de ampliaciones ni proyectos a gran escala en el Puerto de Comodoro Rivadavia por el momento, las cifras actuales confirman la capacidad operativa del puerto para sostener flujos de exportación crecientes. La articulación con el sector privado, Prefectura Naval y organismos de control ha permitido mantener un estándar de operaciones seguras y eficientes.

Mientras se espera que proyectos de mayor escala como el oleoducto y puerto de exportación para Vaca Muerta (VMOS) se concreten en los próximos años, el Puerto de Comodoro Rivadavia sigue cumpliendo un papel central en el entramado logístico del petróleo argentino.

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