Neuquén dejará de otorgar bloques no convencionales a ciegas: cada operadora deberá mostrar por dónde piensa sacar su producción. El requisito llega justo cuando los ductos hacia el Atlántico ya rozan su techo, y eso adelanta lo que se viene para Punta Colorada.
GlobalPorts | Logística y Energía
El ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medele, confirmó un cambio de reglas para Vaca Muerta. La provincia va a exigir a las operadoras un plan de evacuación de crudo de Vaca Muerta antes de otorgarles una nueva concesión no convencional.
Cada operadora que pida un bloque nuevo deberá blanquear primero por qué ducto piensa sacar la producción incremental que espera obtener. Medele lo dijo en una entrevista con El Fondo del Pozo y lo resumió sin vueltas: «el VMOS está casi totalmente ocupado y el Duplicar de Oldelval, también».
Hace apenas un mes y medio, Oldelval confirmó que su sistema Duplicar+ llegó al 98% de ocupación. Ese ducto conecta hoy la cuenca con Puerto Rosales, la principal salida marítima del crudo neuquino, y tocará el 100% de su capacidad en agosto.
La compañía ya ejecuta una obra puente de U$S 25 millones para repotenciar estaciones de bombeo y ganar hasta 200.000 barriles adicionales de margen. Mientras tanto, espera que entre en juego la otra pata del sistema: el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Según YPF, el VMOS llevaba más del 77% de avance al cierre de junio y apunta a su primera exportación en diciembre.
¿Por qué le importa esto a un puerto que todavía no existe del todo?
Porque Medele está describiendo, con otras palabras, el mismo fenómeno que Río Negro viene resolviendo obra por obra en Punta Colorada. El VMOS no es solo un caño: son 437 kilómetros que unen Allen con una terminal nueva sobre el Golfo San Matías.
Esa terminal tendrá seis tanques de 120.000 metros cúbicos cada uno. También sumará dos monoboyas, ya en tránsito hacia la costa rionegrina, pensadas para cargar buques VLCC de hasta 2 millones de barriles. Esa terminal arranca en diciembre con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios. Si la Fase II se cumple según lo previsto, escalará a 550.000 barriles hacia el segundo semestre de 2027.
Neuquén no lo dice así, pero sus propios números lo muestran. Exigir un plan de evacuación antes de dar una concesión no resuelve el apriete de hoy: apenas lo traslada. Las operadoras ya destraban esos ductos: crece el Duplicar Norte y se habla de un eventual «Triplicar» de Oldelval.

El norte de la cuenca, además, ya empieza a bajar producción hasta Allen. Todo ese crudo adicional tiene, en el corto plazo, un solo destino físico posible: la playa de tanques y las monoboyas de Punta Colorada. El sistema completo de evacuación de la cuenca —Oldelval más VMOS— podría superar 1,3 millones de barriles diarios hacia fin de década.
La pregunta que todavía nadie contesta con la misma claridad es otra: si la terminal marítima tendrá margen de sobra para absorber ese volumen. O si, en cambio, va a llegar a su límite al mismo ritmo que hoy llegan los ductos.
Tres frentes abren paso a la evacuación de crudo de Vaca Muerta
La cuenca no depende de un solo proyecto para destrabar la evacuación. Corren en paralelo:
- Duplicar Extendido (Oldelval): obra puente de transición, con foco en repotenciar bombeo sin esperar al VMOS, para ganar margen mientras se termina la obra grande.
- Duplicar Norte (Oldelval, adjudicado a Techint): un ducto nuevo de 200 kilómetros para el hub norte de la cuenca (Los Toldos, Bajo del Choique, El Trapial, La Escalona), sin salida propia hasta ahora.
- VMOS (Allen-Punta Colorada): la obra de mayor escala, con financiamiento sindicado de U$S 2.000 millones y la única de las tres que termina directamente en un puerto de exportación.
Cada uno de estos proyectos resuelve una parte del problema en tierra. Ninguno, todavía, contesta del todo qué pasa en el mar cuando los tres empiecen a funcionar a la vez.
El otro capítulo que Medele dejó picando
El ministro también puso sobre la mesa un tema que rara vez entra en la conversación portuaria: la gestión de residuos de perforación, o cutting. Con la cuenca proyectando 2 millones de barriles diarios hacia adelante, advirtió que hace falta «empezar a tratarlos rápidamente».
El crecimiento de estos residuos, dijo, viene sin la misma atención que reciben los ductos. Es un asunto de logística terrestre más que portuaria, pero toca de cerca a este sector. Cada eslabón de la cadena de Vaca Muerta —transporte, rutas, tratamiento de residuos, terminal de exportación— crece a un ritmo distinto. Y el que va más lento termina marcando el techo de todos los demás.







