Jan De Nul y Servimagnus, ratifican su propuesta para la licitación de la Vía Navegable Troncal y descartan participación china en la futura concesión.

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El consorcio Jan De Nul NV y Servimagnus SA emitió este miércoles un comunicado estratégico. Ratifica su propuesta para la concesión de la licitación de la Vía Navegable Troncal. Lo hace en el momento más sensible del proceso: la etapa final de evaluación de ofertas.

Un mensaje claro y preciso

El pronunciamiento tiene un mensaje político preciso. La propuesta fue diseñada conforme a «estándares internacionales de seguridad operativa, interoperabilidad tecnológica y protección de infraestructura crítica vinculada al comercio exterior argentino«. Incorpora, según el texto, «soluciones tecnológicas provistas por compañías occidentales líderes a nivel global», priorizando «principalmente soluciones provenientes de los Estados Unidos».

La reflexión de fondo es clave. Con este comunicado, Jan De Nul y Servimagnus buscan dar tranquilidad a todos los actores del sistema. Reafirman que no habrá intereses foráneos que interfieran en la gestión de la VNT. Para una infraestructura de esta envergadura estratégica, esa certeza es tan importante como cualquier propuesta técnica.

Una licitación en su recta final

El proceso lleva más de cinco meses de desarrollo. Comenzó en diciembre de 2025 y está supervisado por la UNCTAD. Solo dos oferentes llegaron a la etapa definitiva: Jan De Nul y la también belga DEME.

Ambas empresas igualaron sus propuestas económicas en US$ 3,80 para la etapa inicial. Esa tarifa representa una baja del 13,5% respecto al peaje vigente. El empate económico dejó la definición en manos de la evaluación técnica.

Allí Jan De Nul marcó una diferencia contundente. Obtuvo 66,2 puntos frente a los 42,14 de DEME. La ventaja supera los 24 puntos sobre un máximo de 80 posibles. Con ese resultado, el consorcio se perfila como el futuro concesionario.

Sin empresas chinas ni financiamiento soberano externo

Este es el núcleo político del comunicado. El consorcio es taxativo: la estructura societaria proyectada para la futura concesionaria «no contempla participación de empresas chinas, financiamiento soberano extranjero ni injerencia estatal externa en la operación de la concesión». La declaración no deja margen a interpretaciones.

El objetivo declarado es «resguardar la independencia operativa, tecnológica y financiera de la Vía Navegable Troncal». Eso incluye tanto la composición accionaria como «el esquema de financiamiento y proveedores estratégicos previstos para el desarrollo de la concesión».

El consorcio va además un paso más allá de las exigencias del pliego. Afirma que, en caso de resultar adjudicatario, «priorizará la contratación de proveedores y soluciones tecnológicas confiables alineados con los intereses estratégicos de Occidente y con los lineamientos de política exterior impulsados por el Gobierno de la República Argentina». Es un compromiso voluntario que excede los requisitos formales de la licitación.

Tecnología occidental y soberanía para el Estado

El sistema de monitoreo y gestión de la hidrovía se denomina SiMon. El consorcio propone para él «soluciones Cloud Native de última generación, con elevados estándares de ciberseguridad, procesamiento de datos y resguardo de la información«.

Un punto estratégico es la soberanía tecnológica. El esquema propuesto contempla «la transferencia del código fuente de los sistemas desarrollados a la Autoridad de Aplicación«. Eso garantiza, según el comunicado, «capacidad de auditoría, transparencia y soberanía tecnológica para el Estado Nacional«. En una infraestructura crítica de esta escala, esa cláusula tiene peso institucional propio.

Jan De Nul acumula más de 30 años de presencia ininterrumpida en la VNT. Ganó la primera licitación durante el gobierno de Carlos Menem, asociada con la empresa local Emepa. Desde 2021 continuó como contratista estatal, primero bajo la AGP y luego bajo la ANPYN. Para esta nueva etapa, Jan De Nul eligió a Servimagnus como socia local.

La concesión más grande de la era Milei

La licitación de la Vía Navegable Troncal es la privatización más relevante del actual gobierno. El contrato prevé una concesión de 25 años a riesgo empresario y sin aval estatal. La inversión proyectada durante ese período asciende a US$ 10.000 millones.

Por la hidrovía circula el 80% del comercio exterior argentino. También transitan cargas de Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay. Es el corredor logístico más importante de la región.

La resolución final está en manos de la ANPYN y se espera en las próximas semanas. El comunicado de Jan De Nul y Servimagnus no es solo técnico. Es también una declaración de confianza en el proceso y en el país, apoyada en «la experiencia internacional de Jan De Nul y en sus más de 30 años de presencia ininterrumpida en la Vía Navegable Troncal y en distintos puertos argentinos».

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