Irán dio un paso más hacia el cobro en el estrecho de Ormuz al exigir autorización previa para cruzarlo. La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), el organismo creado por Teherán para administrar el paso, indicó que los buques no podrán transitar sin su permiso. También señaló que evalúa introducir tarifas de seguro, hoy gratuitas, que podrían tener un costo en el futuro.
GlobalPorts | Economía y Comercio Exterior
Navieras y productores siguen de cerca esta señal. El memorando firmado con Estados Unidos solo garantizó el tránsito libre durante los 60 días de vigencia del acuerdo, sin definir qué ocurrirá después. Reino Unido encabeza la presión de los aliados de Washington para que la Casa Blanca no convalide estos cobros.
Un esquema de permisos que ya funciona
La PGSA exige a cada buque presentar datos de propiedad, seguro, manifiestos de tripulación, declaraciones de carga y ruta prevista. Solo así se obtiene el permiso de tránsito. El organismo fijó además una ruta obligatoria junto a la costa iraní y prohibió expresamente las alternativas.
Este control no es nuevo. Irán ya recaudaba tasas de paso desde marzo, pero recién ahora formalizó el sistema bajo una estructura institucional propia. Medios iraníes locales estimaron ingresos potenciales de hasta 100.000 millones de dólares anuales, aunque esa cifra no surge de fuentes oficiales verificadas.
Lo confirmado y lo que todavía falta definir
No existe hoy una tarifa pública y verificada que se aplique de forma general a todos los buques. Lo confirmado es la exigencia de autorización previa y el armado regulatorio para monetizarla más adelante.
Irán construyó primero la arquitectura institucional y dejó pendiente la definición del monto, una secuencia que inquieta a las navieras por la falta de negociación previa.
El seguro marítimo ya encareció el tránsito
Mientras se discute si Irán cobrará un peaje formal, el mercado de seguros ya reajustó sus precios. Antes del conflicto, la prima por riesgo de guerra para transitar el Golfo Pérsico equivalía a un 0,25% del valor del buque.
Hoy esa prima se ubica entre el 3% y el 8%, según estimaciones de la industria. Eso implica facturas de entre 3 y 8 millones de dólares por el tránsito de un solo buque de gran porte.
Esta repreciación no depende del peaje iraní. Ya encarece el flete marítimo mundial, con tarifas spot que en junio se ubicarían entre un 45% y un 75% por encima de los valores previos al conflicto, según datos del sector naviero internacional.
Qué significa para la logística exportadora argentina
Ormuz está a más de 13.000 kilómetros del Río de la Plata, pero el endurecimiento del seguro marítimo no es un fenómeno aislado. Los pools de reaseguro y los clubes de Protección e Indemnización que cubren el riesgo en el Golfo Pérsico fijan referencias para buena parte del tráfico marítimo mundial. Esas mismas referencias afectan al tránsito que parte de la Hidrovía y de las terminales graneleras del Up-River.
El antecedente de Ormuz combina autorización estatal y reaseguro condicionado, y eso ya encareció el flete por encima del eventual peaje. Esa dinámica, más que la cifra puntual que fije Teherán, es la que debería seguir de cerca la cadena exportadora argentina de granos, hidrocarburos y minerales.
Irán formalizó la exigencia de autorización para cruzar Ormuz y dejó planteado el cobro futuro por un seguro hoy gratuito. El mercado asegurador internacional ya elevó sus primas muy por encima de los valores previos al conflicto, un costo que empieza a trasladarse al flete global y que la logística exportadora argentina debería monitorear.
EuroNews/ElFinanciero/Reuter






