El fundador y CEO de PTP Group Logistics, Guillermo Misiano, detalló la estrategia detrás de la terminal multipropósito Tarragona Cosco-PTP. La joint venture invertirá casi 117 millones de euros en el Moll d’Andalusia. El objetivo es convertir Tarragona en hub europeo de referencia, sin disputarle carga a los grandes puertos vecinos.

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La adjudicación de la terminal polivalente del Moll d’Andalusia ya es pública. Pero los detalles de la estrategia los explica ahora Guillermo Misiano en una entrevista al Diari de Tarragona. El fundador y CEO de PTP Group Logistics, socio de la joint venture liderada por Cosco, habló de éste proyecto. Y su relato revela una lógica que va mucho más allá de la operación portuaria.

Diferenciarse, no competir

La posición geográfica de Tarragona podría leerse como un problema. Está flanqueada por dos de los mayores puertos del Mediterráneo occidental. Misiano la lee al revés. «Tarragona transforma en fortaleza lo que uno podría mirar como una debilidad», afirma. Estar entre Barcelona y València obliga a ser selectivo en el tipo de carga y en el perfil comercial de la terminal.

La apuesta es por mercados de nicho. La terminal no buscará volumen en contenedores estándar. «No queremos competir con València ni con Barcelona«, dice Misiano. El diferencial está en la capacidad multipropósito: una terminal preparada para contenedores, cargas generales, project cargo y graneles en simultáneo.

Ese modelo responde a una tendencia que Misiano describe como global. El short sea shipping —transporte marítimo de corta distancia— ya no es una alternativa regional. «El mercado ya cambió«, afirma. Es la forma de abastecer mejor a mercados específicos. Y encaja directamente con el concepto de terminal multipropósito que Tarragona va a ofrecer.

El buque multipropósito, el corazón del proyecto

Cosco no llega solo con capital. Llega con una nueva generación de buques multipropósito. Estos barcos combinan en un mismo viaje contenedores, carga suelta, project cargo y graneles. Eso no era posible con la flota tradicional. «Este tipo de buque necesita este tipo de terminales multipropósito«, explica Misiano.

El impacto práctico es concreto. El comercio entre China y Sudamérica tenía un desbalance estructural. La región exportaba graneles en buques graneleros. Importaba en portacontenedores. Eso dejaba equipos vacíos en uno de los sentidos del viaje. El nuevo modelo de Cosco resuelve ese problema: llega con contenedores y regresa con graneles.

Autos eléctricos: Tarragona, pionera en Europa

Uno de los focos más específicos del proyecto es la logística del automóvil eléctrico. China es el principal fabricante mundial de vehículos eléctricos. Europa es su principal mercado. Cosco ya transporta autos eléctricos en contenedor en Sudamérica. En Europa, ese sistema todavía no opera. «Tarragona sería pionera en este tipo de carga en Europa», señala Misiano.

La infraestructura portuaria tradicional no está diseñada para este cambio. Eso abre una oportunidad para terminales que sí puedan adaptarse desde el inicio.

El ferrocarril amplía el hinterland

La conectividad ferroviaria fue, para Misiano, un factor «determinante» para la elección de Tarragona. El argumento es de eficiencia y sostenibilidad. Hoy, mucha mercancía con destino europeo entra por puertos del norte. Eso implica dobles fletes, más tiempo de tránsito y mayor huella de carbono. Una entrada mediterránea con conexión ferroviaria cambia esa ecuación. «El ferrocarril movió significativamente las fronteras del mercado potencial de Tarragona», resume Misiano.

Con dos líneas regulares desde el sudeste asiático confirmadas, la terminal operará como nodo redistribuidor. Desde allí se abastecerá Europa central y, pivotando sobre Tarragona, también el norte de África.

Tres continentes, un hub

El norte de África es un destino explícito en la estrategia, no un mercado secundario. Cosco tiene red propia en esa región. La idea es usar Tarragona como punto de pivote para distribuir carga mediante short sea shipping. «Alimentar Europa y el mercado africano también«, resume Misiano. Algunos buques llegarán a Tarragona y regresarán; otros escalarán allí y continuarán hacia Sudamérica. La terminal funcionaría así como nodo activo en una red de tres continentes.

Proteínas, celulosa y el Acuerdo UE-Mercosur

El proyecto incorpora depósitos refrigerados. El motivo es concreto: las exportaciones proteicas de la región de Zaragoza crecen con destino al sudeste asiático. No todos los puertos pueden atender esa carga. Tarragona, con esta terminal, sí podrá.

A eso se suma el potencial del acuerdo UE-Mercosur. Sudamérica es gran productora de pasta de celulosa, harinas de soja y maíz, y otros productos primarios. Esos flujos podrían moverse a través de Tarragona. El sistema de buques multipropósito de Cosco ya opera en la región y es la base logística para hacerlo posible.

Más que un puerto: un atractor de inversiones

Misiano va más allá de la operación portuaria cuando habla del impacto regional. Para él, la presencia de Cosco en Tarragona es también un atractor de inversiones industriales. «China está cambiando las reglas de juego en la industria automotriz», señala. Eso genera, a su entender, oportunidades concretas para la zona. No garantiza resultados, pero es directo: «Tenemos más herramientas para pelear, para potenciar la zona y la región.»

La concesión es por 50 años. El proyecto genera hasta 180 empleos directos. Para Misiano, la meta es una sola: «La referencia en Europa para Cosco y PTP».

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