La inauguración del Parque Industrial Vaca Muerta en Añelo incorporó una nueva pieza de infraestructura orientada a fortalecer la cadena de proveedores del desarrollo no convencional en la Cuenca Neuquina.
Por GlobalPorts
Ubicado sobre la Ruta Provincial 17, en el kilómetro 5, el emprendimiento busca captar empresas de servicios, logística, mantenimiento, transporte e insumos técnicos vinculadas a la actividad hidrocarburífera.
Impulsado por ZLT, el proyecto fue presentado como una respuesta a la creciente necesidad de suelo industrial y servicios de apoyo en una de las zonas más dinámicas del mapa energético argentino.
La apuesta apunta a consolidar en Añelo una base operativa más cercana a los yacimientos. Se desarrolla en un contexto en el que Vaca Muerta sigue ampliando su escala productiva y demanda mayor densidad de infraestructura complementaria.
Un parque pensado para la operación diaria de la cadena de valor
De acuerdo con la información difundida sobre la inauguración, el masterplan del parque contempla 35 hectáreas, de las cuales 24 hectáreas estarán destinadas a lotes industriales.
El desarrollo prevé 106 lotes, con superficies que van desde 1.350 hasta 27.000 metros cuadrados. Esta configuración apunta tanto a pymes como a compañías de mayor escala que necesiten montar bases operativas, depósitos o naves industriales en el corazón de Vaca Muerta.
La inversión inicial informada supera los US$ 10 millones, mientras que la ejecución total del desarrollo podría movilizar entre US$ 30 y 40 millones adicionales en nuevas naves e instalaciones.
El predio fue diseñado con infraestructura orientada a la operación de empresas proveedoras: red eléctrica, agua, fibra óptica, cloacas, calles pavimentadas, alumbrado público y seguridad privada. En paralelo, sus impulsores proyectan que el parque pueda albergar más de 200.000 metros cuadrados de superficies industriales y logísticas construidas a medida que avance su ocupación.
La logística gana centralidad en Añelo
Más allá del anuncio inmobiliario, la novedad tiene una lectura logística clara. La localización del parque sobre la Ruta 17, con cercanía a áreas de operación como Loma Campana, busca reducir tiempos de traslado. Además, facilita la radicación de empresas que hoy requieren cercanía física con los frentes productivos.
En una geografía donde la eficiencia operativa depende de la capacidad de respuesta de contratistas y proveedores, disponer de suelo industrial servido y cercano a los yacimientos se vuelve un activo estratégico.
En esa línea, el nuevo parque se inserta en una tendencia más amplia: el crecimiento de Vaca Muerta ya no exige solo perforación, fractura, ductos o evacuación de producción. También un ecosistema territorial más robusto de servicios, talleres, almacenamiento, mantenimiento y soporte logístico. El despliegue de este tipo de infraestructura acompaña el proceso de maduración industrial del principal polo hidrocarburífero no convencional del país.
Un proyecto privado en un área estratégica
El emprendimiento es presentado por ZLT como el primer parque industrial privado específicamente orientado a operar en el corazón de Vaca Muerta. El proyecto en Añelo fue presentado como una respuesta a la demanda creciente de infraestructura para empresas que buscan sumarse a la cadena de valor energética.
La apertura del parque ratifica la localidad de Añelo como nodo de apoyo operativo del desarrollo energético neuquino. Entre sus ventajas se destaca su proximidad a los principales bloques productivos y por su función como punto de concentración de tránsito, servicios y movimiento de contratistas.
En ese marco, la incorporación de nueva infraestructura industrial refuerza la idea de que el crecimiento de Vaca Muerta también se juega en la capacidad de ordenar suelo, servicios y logística para abastecer una actividad en expansión.
Para la cadena de proveedores, el desafío no pasa solo por estar presentes en la región, sino por hacerlo con mejores condiciones de operación, cercanía física y capacidad de respuesta. Desde esa perspectiva, el Parque Industrial Vaca Muerta aparece como una apuesta por acompañar con infraestructura privada una etapa de mayor densidad operativa en Añelo y su área de influencia.






