El tanque 404, de 120.000 metros cúbicos, es el primero de seis que guardarán el petróleo de Vaca Muerta en la costa rionegrina. Con el almacenamiento en marcha, el sistema pasa a depender de lo que ocurra mar adentro.
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El tanque 404 de la terminal Punta Colorada quedó terminado y aguarda su primer llenado de petróleo. Es el primero de los seis reservorios que el VMOS levanta sobre el Golfo San Matías, y el que abrirá el almacenamiento del crudo de Vaca Muerta antes de que salga hacia los buques.
La obra tiene una fecha que sirve de referencia: el techo del TK404 se montó a comienzos de abril, con una estructura de aluminio de 57 toneladas y unos 30.000 bulones. Desde entonces, VMOS informó pruebas de hermeticidad, lavado interno y tareas de precomisionado y comisionado en los grandes tanques, la verificación que precede a cualquier puesta en operación.
Lo que guarda un tanque
El 404 mide 82 metros de diámetro y 35 de altura. Su construcción demandó unas 1.500 toneladas de acero y más de un millón de pulgadas de soldadura. Con 120.000 metros cúbicos, cada tanque contiene unos 750.000 barriles.
Los seis juntos suman 720.000 metros cúbicos, unos 4,5 millones de barriles. Un VLCC, el supertanquero para el que se eligió Punta Colorada, carga hasta 2 millones de barriles. Según un cálculo propio sobre esos datos, la playa de tanques completa equivale a poco más de dos cargas de VLCC.
¿Qué falta para que llegue el crudo?
El ducto ya no es la incógnita. Techint y SACDE cerraron el contrato de los 437 kilómetros entre Allen y la costa, y el proyecto integral superó el 77% de avance. En la terminal, Sacde completó el preensamblaje de las bombas de exportación y el montaje de las cañerías de 56 pulgadas que conectan la playa de tanques con el sistema marítimo.
El siguiente hito que informan las fuentes es la conexión con las instalaciones de YPF, prevista para el 15 de diciembre, paso previo a una operación comercial proyectada para febrero. El primer llenado del 404 se inscribe en esa secuencia, sin cambios en el cronograma.
El cuello de botella, mar adentro
Un tanque lleno no exporta nada. Horacio Marín, presidente de YPF, ya había señalado que las monoboyas y los caños marinos son uno de los principales cuellos de botella, porque sin ellos no hay cómo pasar el crudo al buque.
Ese frente sigue abierto. Un ducto submarino de unos 7 kilómetros vinculará la terminal con dos monoboyas tipo CALM, y el buque Seminole ya trabaja en su tendido. Según Vacamuerta.ar, el Jumbo Javelin zarpó el 22 de septiembre desde Ciudad del Cabo con las dos monoboyas a bordo. Es una sola fuente y conviene contrastarla.







