El director de la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables, Iñaki Arreseygor, brindó precisiones sobre el cronograma del proceso licitatorio y anticipó el inicio de una nueva etapa para el sistema logístico más importante del país.

Por Ariel Armero, GlobalPorts

El XX Encuentro Argentino de Transporte Fluvial fue el escenario elegido por el Gobierno nacional para dar señales concretas sobre el estado de avance de la licitación de la Vía Navegable Troncal. Juan Carlos Venesia, director del Instituto de Desarrollo Regional (IDR) y anfitrión del encuentro, fue quien presentó y dialogó en el panel con el director de la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables, Iñaki Arreseygor. El funcionario puso fechas sobre la mesa y trazó el rumbo de lo que definió como el inicio de una nueva era de desarrollo para la infraestructura fluvial argentina.

Cronograma preciso hacia la adjudicación

Arreseygor precisó que el proceso se encuentra actualmente en la etapa de evaluación del sobre dos —los planes de trabajo de los oferentes— y que en un plazo de dos a tres semanas se procedería a la apertura del sobre tres, correspondiente a los precios. A partir de ese momento, el funcionario estimó que en otras dos o tres semanas se alcanzaría una preadjudicación, con el objetivo de formalizar la adjudicación entre mediados y fines de junio. «Para el segundo semestre deberíamos estar transfiriendo el contrato al sector privado«, indicó.

El anuncio representa un punto de inflexión en un proceso que acumuló años de idas y vueltas, y que ahora ingresa en su etapa definitoria.

Un contrato vivo, no pétreo

Más allá del cronograma, Arreseygor subrayó las características del modelo contractual que sostendrá la nueva concesión, prevista a 25 años. Lejos de tratarse de un esquema rígido, el funcionario describió un instrumento de carácter adaptable, capaz de incorporar cambios tecnológicos, variaciones en la demanda y ajustes tarifarios a lo largo del tiempo.

El diseño busca compatibilizar dos objetivos que históricamente han generado tensión: exigir inversiones de escala al sector privado y, al mismo tiempo, preservar la flexibilidad necesaria para que el contrato acompañe la evolución del sistema.

Construcción participativa de los pliegos

El funcionario también defendió el proceso de elaboración de los pliegos licitatorios, que incluyó mesas de trabajo con provincias, usuarios, cámaras empresarias y organismos técnicos.

Entre los actores que participaron activamente mencionó a la Unión Industrial Argentina, a la Bolsa de Comercio de Rosario, a cámaras portuarias y a los gobiernos provinciales del litoral. La instancia participativa, señaló, fue clave para dotar al proceso de legitimidad técnica y sectorial.

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