La mayor productora de cobre del mundo, BHP, firmó una alianza con la canadiense Kobrea Exploration Corp. para explorar en conjunto siete proyectos de cobre en el Distrito Minero Occidental de Malargüe, en el sur de Mendoza. Es la segunda apuesta de BHP en Argentina, después de su participación en Vicuña, y confirma el creciente interés global por el cobre argentino.
GlobalPorts | Economía y Comercio Exterior
BHP Metals Exploration, la unidad exploratoria de la compañía australiana, y Kobrea Exploraciones Argentina S.A. formalizaron un acuerdo de alianza estratégica para avanzar sobre el paquete de proyectos que la junior canadiense controla en el sur mendocino, sobre la Faja de Pórfidos del Neógeno y en el límite con Chile. El convenio, informado por Kobrea a los reguladores de Canadá, contempla un pago inicial de US$3 millones y un aporte mínimo adicional de US$5 millones durante los próximos dos años.
Una estructura por etapas
El acuerdo se organiza en fases. Durante los primeros dos años —la llamada Fase de Generación de Proyectos— Kobrea mantiene la operación en el terreno mientras BHP financia los trabajos de exploración. Al cabo de ese período, la compañía australiana podrá seleccionar hasta cuatro de los siete proyectos del portafolio para pasar a una etapa de «earn-in«: invirtiendo un mínimo de US$40 millones por proyecto a lo largo de ocho años, BHP accedería al 75% de participación en cada uno, mientras Kobrea retendría el 25% restante en el eventual joint venture.
Mario Castelli, presidente de Kobrea Argentina, señaló que la negociación se extendió durante cinco meses e involucró estudios jurídicos de Australia, Vancouver y Toronto, y aclaró que la estructura contractual es más compleja que la síntesis de los primeros anuncios. El proyecto más avanzado del portafolio es El Perdido, donde Kobrea ya completó una primera campaña de perforación profunda que confirmó un sistema mineralizado de cobre, oro y molibdeno.
El segundo ingreso de BHP al país
Este acuerdo se suma a la participación del 50% que BHP mantiene en Vicuña, el yacimiento de cobre, oro y plata que desarrolla junto a Lundin Mining en San Juan. En ambos casos, la compañía repite el mismo esquema de entrada: no opera directamente el proyecto, sino que lo financia a través de un socio local que conserva el control técnico durante la etapa inicial. Para la industria minera, la repetición de ese patrón sugiere que BHP podría seguir ampliando su presencia en el país en el corto plazo.
La pregunta logística que empieza a asomar
Mendoza, hasta hace pocos años relegada frente a la Catamarca de Bajo la Alumbrera o la San Juan de Vicuña, empieza a aparecer en el radar minero global. Pero se trata todavía de un proyecto en etapa exploratoria, sin definiciones sobre producción ni logística de exportación.
El caso se suma, de todos modos, a un mapa de inversión cuprífera que ya incluye a Vicuña en San Juan —para el cual GlobalPorts relevó una alianza logística con Santa Fe orientada a la Hidrovía Paraná-Paraguay— y que empieza a instalar, en el mediano plazo, el interrogante de qué corredores de exportación absorberán el nuevo cobre del oeste argentino: los puertos fluviales del Paraná o las rutas hacia el Pacífico a través de los pasos cordilleranos con Chile.
Por ahora, la etapa de Malargüe depende de que avancen los permisos de perforación pendientes en proyectos como El Destino, y de que los resultados en El Perdido confirmen el potencial que llevó a BHP a sumarse. Recién entonces, dicen en la industria, el distrito minero mendocino podrá empezar a definir cómo se conecta con la infraestructura logística del país.







