Concret-Nor finalizó el ensamblaje de la plataforma autoelevable Combifloat C7 en San Antonio Este. El equipo que asistirá la instalación de las monoboyas offshore frente a Punta Colorada. Mientras el puerto rionegrino habilita el amarre de buques de mayor porte y recibirá en agosto al primero de once cargueros con caños para el San Matías Pipeline.
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La Secretaría de Puertos de Río Negro, en articulación con Servicios Portuarios Patagonia Norte y la Prefectura Naval Argentina, autorizó el amarre en el Sitio 1 del Muelle de Ultramar de embarcaciones de hasta 200 metros de eslora y 50.000 toneladas de desplazamiento.
La ampliación llega en un momento clave: el puerto se prepara para recibir, en la primera quincena de agosto, al primero de once buques previstos para abastecer la etapa energética del Golfo San Matías.
El VIGOR OL abre la secuencia de envíos
El carguero VIGOR OL, de bandera liberiana y 183 metros de eslora, partió de India a comienzos de julio con 3.640 caños destinados a Southern Energy S.A. (SESA) para la construcción del San Matías Pipeline. Los caños se acopiarán en una plazoleta de 20 hectáreas dentro del predio portuario hasta su utilización en la obra.
El proyecto contempla un gasoducto dedicado de 471 kilómetros que conectará Vaca Muerta con la costa rionegrina, como parte del esquema de licuefacción y exportación de GNL desde el Golfo San Matías, con una inversión de Southern Energy superior a los USD 15.000 millones.
Pero el VIGOR OL no es el único protagonista de esta etapa. Mientras la ampliación de amarre resuelve cómo entra la carga al puerto, otro desarrollo en el mismo predio resuelve qué pasa con la infraestructura una vez que sale rumbo a Punta Colorada.
Concret-Nor completa el Combifloat C7 y lo pone a trabajar frente a Punta Colorada
Concret-Nor confirmó la finalización del ensamblaje de la plataforma Combifloat C7, la plataforma autoelevable que GlobalPorts viene siguiendo desde que la empresa comenzó a montarla en San Antonio Este.
Se trata de un equipo modular de fabricación neerlandesa, de 30,5 metros de eslora por 18,3 de manga, capaz de soportar hasta 400 toneladas de carga sobre cubierta con una resistencia de 15 toneladas por metro cuadrado.
La plataforma se eleva sobre el agua mediante cuatro spuds (patas) —pilares retráctiles de 48 pulgadas de diámetro y la posibilidad de trabajar en aguas profundas con sus 48 metros de spuds — que le permiten operar con estabilidad incluso en condiciones marítimas exigentes, una condición central para el tramo submarino que debe cubrir frente a Punta Colorada.
Con el montaje terminado, el equipo está a la espera de ser trasladado a Punta Colorada, donde se suma a las tareas de instalación offshore de las monoboyas tipo CALM (Catenary Anchor Leg Mooring) que permitirán cargar buques VLCC directamente en alta mar.
Es la misma tecnología que opera en el Mar del Norte, Nigeria, Arabia Saudita y Brasil, y que en el caso argentino habilitará exportar crudo de Vaca Muerta sin las restricciones de calado que limitan a otros terminales del país.
El Combifloat C7 se integra así a una flota cada vez más numerosa que fue tomando posición frente a las costas rionegrinas en los últimos meses: el Athanasia con más de 700 tubos de acero revestidos en hormigón, los buques que instalaron cadenas y anclas para el fondeo de las monoboyas, y ahora el VIGOR OL con los caños para el San Matías Pipeline. San Antonio Este funciona como el punto donde converge toda esa cadena —montaje, acopio y despacho— antes de que cada pieza tome su lugar en la infraestructura submarina de Punta Colorada.

Un puerto que se adapta al ritmo de las inversiones
La habilitación de mayor eslora no es una medida aislada: es la respuesta de la infraestructura provincial al cronograma de las nuevas inversiones energéticas.
El proyecto de Southern Energy contempla la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción. El cronograma de descarga —once buques en total— exige que el puerto pueda sostener un flujo sostenido de cargueros de gran porte durante los próximos meses.
En simultáneo, la culminación del Combifloat C7 confirma que ese mismo predio funciona también como base de montaje para el equipamiento offshore que la etapa de exportación de crudo requiere en paralelo a la de GNL.
La combinación de ambos desarrollos refuerza la posición de San Antonio Este como puerta de salida de la energía argentina hacia los mercados internacionales. En un esquema donde la logística de ingreso de insumos y la logística de montaje offshore avanzan en simultáneo y sobre la misma infraestructura portuaria.






