El crudo de Vaca Muerta dejó de ser una promesa productiva para convertirse en el eje de la balanza comercial argentina. Mayo de 2026 quedó marcado como el mejor mes de la historia para el comercio exterior argentino.
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Las exportaciones de bienes alcanzaron los US$9.537 millones, un récord histórico con un incremento interanual del 34,4%, según el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) del INDEC. El superávit comercial también fue el más alto de toda la serie, con US$3.504 millones. El motor de ese salto fue Combustibles y Energía, rubro que trepó 167,1% interanual hasta los US$1.745 millones, impulsado por el petróleo crudo y los carburantes.
Ese liderazgo exportador se sostiene sobre un mapa de destinos cada vez más diversificado, que combina la vía atlántica tradicional con rutas nuevas hacia el Pacífico y Asia. A continuación, un repaso por los tres mercados que concentran el grueso de los despachos y por la infraestructura que sostiene ese crecimiento.
Estados Unidos, el comprador ancla del Atlántico
Estados Unidos se mantiene como uno de los destinos prioritarios para el petróleo liviano de Vaca Muerta. En el acumulado hasta mayo de 2026, las exportaciones totales a ese mercado sumaron US$3.981 millones, con una suba interanual del 46,6%. Combustibles y Energía fue el principal componente de esas ventas, con US$1.519 millones y un incremento del 23,2%, sostenido por el envío regular de crudo liviano desde Puerto Rosales hacia las refinerías del Golfo de México.
El resto de los rubros también creció con fuerza en ese mismo período. Las manufacturas de origen industrial sumaron US$1.407 millones, con una expansión del 94,6%. Las manufacturas de origen agropecuario llegaron a US$738 millones, un 52% más que un año atrás, y los productos primarios aportaron US$317 millones, con una suba del 16%. Aun así, ningún rubro igualó el ritmo de crecimiento del complejo energético.
China acelera su participación
El mercado asiático mostró el salto porcentual más marcado del período. Las exportaciones totales hacia China alcanzaron los US$3.938 millones entre enero y mayo, un 78,8% más que en igual lapso de 2025. Dentro de ese total, los envíos de Combustibles y Energía sumaron US$441 millones, con una variación interanual del 411,3%, la más pronunciada entre los grandes socios comerciales.
El dato de mayo confirmó esa tendencia: China se convirtió en el principal destino individual de las exportaciones argentinas ese mes, con compras por US$1.497 millones y un alza interanual del 78,9%, según el propio INDEC. El crudo se sumó así a la canasta tradicional de soja, litio y carne que explica buena parte del vínculo bilateral.
Puerto Rosales, la puerta de salida del shale oil
Casi todo el crudo que Vaca Muerta despacha hacia Estados Unidos y Asia sale por la misma terminal: Otamérica, en Puerto Rosales, dentro del complejo portuario de Bahía Blanca. Entre enero y abril de 2026 movilizó 6.187.484 toneladas y operó 105 buques, casi duplicando los volúmenes del año anterior.
El gerente comercial e institucional de Otamérica, Eduardo Carranza, confirmó durante las Jornadas de Midstream del IAPG que la terminal superó en mayo los 51.000 metros cúbicos diarios, por encima del objetivo con el que fue diseñada la última ampliación, denominada Rosa Negra y hoy completada en un 90%.
El vínculo con Asia quedó ilustrado en mayo, cuando un petrolero de bandera china, el Yuan Tang Wan, cargó en Puerto Rosales crudo de Vaca Muerta con destino final a Estados Unidos. La escena resume el tablero energético actual: un buque chino embarcando petróleo argentino para abastecer al mercado estadounidense, en un contexto de competencia global por recursos estratégicos. Ese mismo mes, además, los despachos llegaron por primera vez a China y Tailandia, duplicando la cantidad de países receptores respecto de años anteriores.
El caso de Chile es distinto: el crudo no sale por mar sino por oleoducto, con una lógica propia que se detalla más abajo. Volúmenes menores completan el mapa exportador desde Caleta Córdova, en Comodoro Rivadavia, a través de la terminal de Termap.
Chile, del comprador tradicional al socio de infraestructura
La relación energética con Chile también cambió de escala. El Oleoducto Trasandino (Otasa), que conecta Puesto Hernández con la refinería de Enap en Biobío, opera hoy cerca de su capacidad máxima de 110.000 barriles diarios, con YPF como principal cargador.
Sobre esa base, YPF, Vista Energy, Shell Argentina y Equinor firmaron con la estatal chilena Enap un acuerdo de largo plazo por unos US$12.000 millones, que garantiza el envío de más de 75.000 barriles diarios hasta junio de 2033. El convenio también habilita al Terminal Marítimo de San Vicente, en Talcahuano, como nueva puerta de salida del crudo argentino hacia el resto del Pacífico.
Ese vínculo se profundizará con la entrada en servicio del Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará la cuenca neuquina con una terminal de exportación propia en Punta Colorada, sobre la costa atlántica de Río Negro.
Según confirmó esta semana el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, la obra alcanza un avance del 73% y permitirá operar con buques de gran porte a partir de enero de 2027. El Gobierno vincula ese proyecto con el objetivo de llevar la balanza comercial argentina por encima de los US$50.000 millones en los próximos años.
A este mapa se suman destinos no tradicionales, como la refinería de Geelong, en el estado australiano de Victoria, que empezó a recibir cargamentos de crudo blend Medanito y shale oil desde Puerto Rosales. Brasil, en cambio, sigue siendo el mayor socio comercial argentino en volumen absoluto, pero con una participación energética mucho menor: sus compras se concentran en otros sectores productivos, al igual que las de India.
Una balanza que ya depende del crudo
El reparto de destinos del crudo de Vaca Muerta muestra tres frentes complementarios: Estados Unidos como comprador consolidado del Atlántico, China como el mercado de mayor crecimiento porcentual, y Chile como socio estratégico de infraestructura de cara al Pacífico.
Los tres explican, en conjunto, por qué Combustibles y Energía se convirtió en el rubro que empujó el récord de exportaciones y de superávit comercial de mayo. Con el VMOS acercándose a su puesta en marcha, ese peso energético en la balanza argentina tiene bases para seguir creciendo.







