Louis Dreyfus Company (LDC) anunció la construcción de una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca. La instalación se integrará directamente a la infraestructura de almacenamiento, logística y puerto de aguas profundas que la compañía opera en esa ciudad. La inversión refuerza uno de los nodos exportadores más relevantes del sur bonaerense.
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La nueva planta se ubicará en el predio de las instalaciones existentes de LDC en Bahía Blanca. Una vez completada, tendrá capacidad para procesar hasta 4.000 toneladas diarias de semillas de girasol o soja. Esto la posicionaría entre las mayores plantas de molienda de girasol del mundo.
Puerto de aguas profundas como eje de la expansión
La decisión de construir en Bahía Blanca no es casual. LDC integra la nueva planta a su infraestructura portuaria ya existente en la ciudad. Eso permite conectar directamente la producción con los mercados internacionales. La región es, además, una de las zonas productoras de girasol más importantes del país.
Michael Gelchie, CEO del Grupo LDC, destacó el valor estratégico de la ubicación: «Argentina combina una sólida base de producción agrícola con capacidades industriales, logísticas y de exportación para conectar la producción local con los mercados globales». Gelchie calificó la inversión como una de las más grandes de la compañía en el sector agroindustrial argentino en la última década.
Una planta diseñada para la eficiencia y la flexibilidad
La instalación contará con sistemas de preparación, limpieza, descascarado y laminado. También incluirá prensas de alta capacidad y tecnología de extracción por solvente. El diseño contempla operación continua con sistemas cerrados de transporte de productos y mayor control de emisiones.
Otro elemento distintivo es su matriz energética. La planta operará íntegramente con biomasa renovable: cáscaras de girasol. El objetivo es optimizar el uso de energía y reducir las emisiones de carbono del proceso productivo. La automatización avanzada y los sistemas integrados de manejo de materiales completan el perfil técnico de la instalación.
Juan José Blanchard, COO del Grupo y Head de Latinoamérica de LDC, subrayó la escala del proyecto: «Se espera que sea una de las mayores plantas de molienda de girasol a nivel global». Blanchard resaltó el compromiso de la empresa con inversiones industriales «eficientes, integradas y confiables«.
Demanda global y biocombustibles, detrás de la decisión
La inversión responde a una tendencia clara en los mercados internacionales. La demanda de aceites vegetales crece tanto para alimentación como para biocombustibles. Argentina, como productor relevante de girasol y soja, ocupa una posición favorable para abastecer esos mercados.
LDC amplía así su red industrial en el país. La nueva planta en Bahía Blanca se suma a una línea de molienda recientemente inaugurada en Timbúes, Santa Fe. También complementa una planta adquirida en Foktő, Hungría. La construcción en Bahía Blanca comenzaría hacia fines de 2026.






