GlobalPorts | Puertos y Logística, GNL, Off Shore
La postal del puerto de San Antonio Este cambió en pocos días: sobre el playón de la terminal, cientos de caños de acero apilados anuncian el inicio visible de uno de los proyectos energéticos más ambiciosos del país. Con la descarga de 10.000 toneladas de caños fabricados en China, llegó a su fin la primera etapa logística del gasoducto que abastecerá al proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) de Southern Energy en el Golfo San Matías.
El cargamento, transportado desde Shanghái a bordo del buque Billion Star, incluye unas 2.200 unidades de distintos diámetros, que conformarán la estructura del gasoducto dedicado que deberá vincular la red troncal —particularmente el Gasoducto San Martín, abastecido por Vaca Muerta— con las futuras unidades flotantes de licuefacción (FLNG) previstas para operar mar adentro. Estas instalaciones, que procesarán gas en el Golfo San Matías, permitirán exportar GNL a partir de 2027.

La operación de descarga implicó maniobras de izaje, manipuleo especializado y acopio seguro del material, una tarea coordinada con cuadrillas portuarias locales. Con los caños ya ordenados en la terminal, las siguientes etapas incluyen la instalación del obrador y la organización del transporte terrestre hacia los distintos frentes de obra del gasoducto.
Para el gobierno de Río Negro y para el sector portuario regional, este primer embarque consolida al puerto de San Antonio Este como un nodo logístico estratégico para la infraestructura energética ligada al desarrollo de Vaca Muerta en la costa atlántica. La operación también genera mayor actividad para estibadores, transportistas y empresas de servicios vinculadas al movimiento portuario.
Los caños recién descargados forman parte central del proyecto Argentina FLNG, impulsado por Southern Energy SA, consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El plan contempla la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción, que en conjunto podrían procesar cerca de 6 millones de toneladas de GNL por año.
En paralelo a las obras, la compañía anunció recientemente un acuerdo marco con la estatal alemana SEFE para la compra de 2 millones de toneladas anuales de GNL durante ocho años, operación que comenzaría a regir desde el inicio de la producción en Río Negro. Se trata del contrato de exportación más significativo hasta ahora firmado para el futuro GNL argentino.
Así, la llegada de los caños y la firma del acuerdo comercial forman parte de una misma secuencia: trazar el gasoducto dedicado, montar las unidades de licuefacción y garantizar una cartera de demanda estable para el gas de Vaca Muerta.
La industria local y el debate por los insumos importados
La procedencia de las tuberías —fabricadas en China— reabrió el debate sobre la participación de la industria metalmecánica nacional en los grandes proyectos energéticos. Empresas como SIAT Tenaris y Socotherm señalan que una provisión mayoritariamente importada podría reducir la actividad de plantas que históricamente abastecieron obras de gasoductos y oleoductos.
Desde el sector empresarial involucrado en el proyecto se argumenta, en cambio, que los costos y plazos de entrega son determinantes para que el GNL argentino pueda competir en el mercado internacional. Según esa visión, un incremento significativo en los costos del gasoducto podría afectar la competitividad de las exportaciones en un segmento dominado por grandes productores globales.

Una logística que recién empieza
Con la primera tanda de caños ya acopiada en San Antonio Este, el proyecto de GNL entra en una fase en la que la logística será decisiva: movimiento de cargas en el puerto, transporte carretero hacia la traza del ducto, montaje de frentes de obra y, más adelante, operaciones permanentes con las unidades flotantes que se instalarán en el Golfo San Matías.
Para el sistema portuario y logístico argentino, este embarque inaugura un ciclo en el que será posible observar cómo se configura, paso a paso, un corredor de exportación de GNL desde Vaca Muerta hacia Europa, integrando infraestructura terrestre, portuaria, marítima y comercial.
En ese camino, seguirá abierta una pregunta central para el sector: qué rol ocuparán los puertos y los proveedores locales en la próxima etapa del desarrollo gasífero argentino.






