La Administración General de Puertos (AGP) prorrogó la bonificación del peaje en el tramo de la Hidrovía comprendido entre Santa Fe y el norte del país, manteniendo la tarifa de US$1,30 por tonelada de registro neto (TRN) mientras se completa el traspaso a Jan de Nul-Servimagnus.
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La medida, oficializada mediante la Resolución 105/2026 publicada en el Boletín Oficial, rige con carácter retroactivo desde el 1 de julio y se extenderá hasta la toma de posesión efectiva del servicio por parte de la nueva concesionaria.
Una prórroga que ya es la cuarta desde 2024
La resolución, firmada por el interventor de AGP, Gastón Benvenuto, no es una medida aislada sino el último eslabón de una política de estabilización tarifaria que se sostiene desde hace más de dos años. El esquema de bonificaciones para la Sección II de la Vía Navegable Troncal se originó en 2024, luego de que la tarifa plena de US$1,47 por TRN —fijada en 2022— fuera cuestionada judicialmente por los usuarios de la hidrovía y terminara suspendida por el entonces Ministerio de Transporte.
Desde entonces, AGP fue renovando el beneficio en sucesivas resoluciones, ajustando el valor y los plazos de vigencia en cada oportunidad. La Resolución 105/2026 continúa esa lógica, pero con una diferencia clave respecto de las prórrogas anteriores: esta vez la extensión no está atada a una nueva revisión tarifaria, sino a un hito puntual y ya en marcha, la asunción del operador privado.
La cuenta regresiva hacia el traspaso a Jan de Nul-Servimagnus
El contrato de concesión se firmó el 8 de julio de 2026, después de que la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) adjudicara la licitación al consorcio belga-argentino a mediados de junio.
Según las pautas del pliego, las partes cuentan con 30 días corridos desde la firma para suscribir el Acta de Inicio y tomar posesión efectiva del servicio, un plazo que se cumple en estos días.
Eso convierte a la bonificación vigente en, muy probablemente, la última que administre AGP antes de que la operación de la Sección II quede en manos del nuevo concesionario.
La resolución busca, en ese sentido, evitar cualquier sobresalto tarifario en el tramo final de una transición que lleva más de un año de proceso, desde el lanzamiento de la licitación en diciembre de 2025.
Qué implica la llegada del nuevo operador
Vía Navegable Argentina S.A. —la sociedad de propósito específico constituida por Jan de Nul (60%) y Servimagnus (40%) para operar la concesión— tendrá a su cargo el dragado, redragado, balizamiento, señalización, modernización y mantenimiento de toda la Vía Navegable Troncal por 25 años, prorrogables hasta cinco años más.
El esquema es de obra pública por peaje, a riesgo empresario y sin aval estatal, con un negocio total estimado en unos US$15.000 millones a lo largo de la concesión.
El Gobierno proyectó una reducción del 13,5% en los costos logísticos con el nuevo esquema, aunque el cuadro tarifario definitivo para cada sección de la vía —incluida la Santa Fe-Confluencia— es uno de los puntos que quedará sujeto a revisión una vez que el concesionario asuma la operación. Esa revisión será, en los próximos meses, el dato que efectivamente determine si el diferencial de US$1,30 por TRN que rige hoy se mantiene, sube o baja bajo la gestión privada.
Por qué importa para la carga del norte
La Sección II conecta a los puertos del norte argentino —con cargas de agroindustria, minería y producción forestal— con el resto de la Vía Navegable Troncal, por donde circula cerca del 80% de las exportaciones del país. Para los operadores y armadores que trabajan ese tramo, la continuidad del esquema bonificado hasta el cambio de operador representa, por ahora, la variable de previsibilidad más concreta en un proceso de transición que combina una privatización estratégica con una revisión tarifaria todavía pendiente.







