El ex ministro de Defensa subrayó que el proyecto permitiría integrar la Argentina fluvial con el Atlántico, reducir costos logísticos, fortalecer la marina mercante y consolidar la industria naval.

Redacción GlobalPorts

En una columna publicada en un medio local, el ex ministro de Defensa Jorge Taiana destacó la importancia estratégica del Canal de Magdalena como proyecto nacional para el desarrollo económico y logístico de la Argentina. Según señaló, la obra no solo resolvería problemas de competitividad, sino que también fortalecería la soberanía sobre las vías navegables.

“Sin carga no hay puertos, sin puertos no existe marina mercante, y sin marina mercante es imposible consolidar la industria naval”, afirmó Taiana, al describir el rol central que el canal puede desempeñar en la integración logística del país.

Un cuello de botella que encarece la logística

Actualmente, más del 80% de las exportaciones de granos y el 90% de los contenedores salen por el Río de la Plata. Sin embargo, los buques dependen del canal de Punta Indio, una traza angosta, con curvas, que genera demoras, riesgos de accidentes y altos costos.

Taiana recordó que la Argentina concentra un 95% de su transporte en la vía terrestre, lo que ubica al país entre los de mayores costos logísticos de la región. “La fragmentación territorial que separa a la Argentina fluvial del Atlántico Sur es un obstáculo estructural que debemos superar”, advirtió.

Ventajas del Canal de Magdalena

El ex ministro señaló que el Canal de Magdalena ofrece una salida más directa y segura al mar, lo que permitiría unir los puertos del litoral fluvial con los marítimos argentinos, reduciendo la dependencia de servicios en Montevideo.

Entre los beneficios económicos, mencionó un ahorro superior a 60 millones de dólares anuales para las navieras y cerca de 150 millones para la economía nacional, derivados de la contratación de servicios en el país, como practicaje, combustible y despachos.

Además, enfatizó que los trabajos de dragado en el Magdalena implicarían un menor impacto ambiental en comparación con las intervenciones actuales en el canal de Punta Indio.

Una decisión política pendiente

Aunque existen estudios técnicos y ambientales que respaldan la viabilidad de la obra, Taiana fue contundente: “El factor decisivo para avanzar en el Canal de Magdalena es la voluntad política del Gobierno nacional”.

También subrayó la necesidad de alcanzar consensos con Uruguay en el marco de la gestión de las aguas compartidas, destacando que el proyecto debe ser visto como una apuesta estratégica del Estado.

Un proyecto de soberanía nacional

Taiana concluyó que el Canal de Magdalena es mucho más que una obra de infraestructura: es un paso fundamental para fortalecer la competitividad de la economía, integrar regiones productivas y recuperar el control soberano de la logística marítima.

“Se trata de una oportunidad histórica que no podemos dejar pasar”, resumió, invitando a colocar el tema como prioridad en la agenda nacional.

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