La renovación de flota VLCC y años de subinversión explican el récord de 262 superpetroleros en construcción, más que las tensiones geopolíticas recientes.

GlobalPorts | Industria Naval

El mercado de los Very Large Crude Carriers (VLCC) vive su mayor auge de órdenes en décadas. Los armadores del sector petrolero tienen actualmente 262 buques encargados a astilleros. Cada uno transporta hasta 2 millones de barriles de crudo. La cifra supera el récord anterior de octubre de 2008.

Las entregas se extenderán hasta finales de esta década, según datos de Clarkson Research Services. El conflicto en Oriente Medio aceleró las decisiones de inversión. Pero los números cuentan otra historia de fondo.

Una flota que llegó al límite

Los años previos al boom fueron de escasez histórica de nuevos buques. En 2024 se entregó un solo VLCC en todo el mundo. En 2025, apenas cinco. Fueron los dos años con entregas más bajas jamás registradas para el segmento.

La flota existente, en tanto, no paró de envejecer. La antigüedad promedio de los superpetroleros alcanza hoy su nivel más alto desde 1998, según Clarkson. Cerca de la mitad de la flota superará los 15 años de antigüedad a fin de 2026. Más del 20% tendrá más de 20 años.

Un buque envejecido no solo es menos eficiente. Tiene acceso restringido a rutas y clientes en mercados que exigen cumplimiento ambiental. La renovación dejó de ser opcional.

El ciclo que nadie quiso adelantar

Entre diciembre de 2024 y febrero de 2025 se contrataron 88 VLCC. El valor total de esas operaciones llegó a USD 10.400 millones. Solo tres años en la historia superaron las 100 órdenes anuales de este tipo de buques: 1969, 1971 y 2006. Este último antecedió directamente a la sobreoferta y el colapso de fletes de 2008.

La comparación no es menor. El riesgo de repetir ese ciclo fue uno de los temas centrales de la conferencia Posidonia, celebrada recientemente en Atenas. «Temporalmente es mejor que durante el auge de 2004–2008, pero si esto continúa será negativo para los tanqueros», advirtió George Economou, fundador de TMS Group.

Pico de entregas en 2027, presión sobre los fletes desde antes

El calendario de construcción muestra una curva pronunciada. En 2026 se esperan 40 entregas. En 2027, el número trepa a 58 buques. Es el pico proyectado del ciclo actual.

La mayoría de los nuevos pedidos corresponde a buques con propulsión convencional. Algunos incluyen previsiones para retrofit futuro a metanol o GNL. La transición energética está presente, aunque todavía en segundo plano frente a la urgencia de renovar tonelaje.

Subinversión estructural como punto de partida

El ciclo actual no nació con el conflicto de Irán. Nació en los años de paralización que lo precedieron. La combinación de entregas mínimas, flota envejecida y demanda sostenida de crudo creó las condiciones para que cualquier disrupción geopolítica se tradujera en órdenes masivas.

El verdadero interrogante no es si el boom era previsible. Es si la industria naval tiene capacidad para absorber este volumen sin reproducir los desequilibrios de 2008.

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